María Ramallo: “La oferta hotelera es escasa pero se empiezan a gestionar proyectos de turismo sostenible»

2 de julio de 2023

La popular María Pilar Ramallo ha conseguido revalidar por mayoría absoluta su puesto de Alcaldesa de Marín en las últimas elecciones municipales, obteniendo doce concejales de los 21 ediles que integran la corporación municipal de Marín. Desde hace cuatro legislaturas, 2011, gobierna con el título de primera mujer en dicho cargo, algo que prefiere achacarlo al «mérito propio» más que a su condición de género. No obstante, reconoce que «las mujeres que copan la alta dirección trabajamos con un plus añadido de esfuerzo por la conciliación y, por eso, les animo a sumarse a la política local donde tienen mucho que aportar«.

Licenciada en Derecho y asesora jurídica, Ramallo cuenta con el respeto de su gobierno y oposición, como admiradora que es de «la variedad de pensamiento”. Confiesa que le encanta «escuchar, tratar a la gente con respeto y educación como me gusta que me traten a mí y procuro practicarlo con todos los colectivos y más desde mi postura institucional». Diario Marín agradece la concesión de esta entrevista en el primer número de la publicación así como la decisión de no eludir ninguna pregunta por delicada que fuera ni solicitar la entrevista previa a su publicación, lo que dice mucho de su profesionalidad. Pese a las posibilidades que se abren con Nuñez Feijoo en las próximas Elecciones Generales del 23 de julio, parece no tentarle Madrid, donde ya fue diputada en el Congreso, y volvió voluntariamente para entregarse a la política local de lleno, pero quien sabe por “méritos” quizás estemos delante de una próxima vicepresidenta o ministra del Gobierno de España. Ahí lo dejo.

¿Cómo se siente después de ganar las últimas elecciones municipales del 28 de Mayo y comenzar la cuarta legislatura, además revalidando la mayoría absoluta?

María Ramallo: Ahora que estamos empezando la cuarta legislatura soy más consciente de la responsabilidad. No quiere decir que en la primera legislatura fuéramos poco, sino que lo asumo con un mayor compromiso y exigencia al equipo, porque quieres no fallar a ese caudal de confianza. A lo largo de todo este tiempo y analizando nuestra trayectoria, se puede observar que no les hemos dado ningún disgusto a los vecinos de Marín. Hemos sido bastantes previsibles. Solemos ejecutar lo que decimos y en el caso de no poder, explicamos el porqué. Somos bastante objetivos y realistas en el desempeño de la función. Con los grandes problemas sociales económicos y dificultades de las familias, las administraciones debemos ser empáticos y tratar de resolver alguno de ellos. Nuestro trabajo se resume en ser útiles para los vecinos de Marín.

Lo que sí hemos visto en estas cuatro legislaturas ha sido un goteo incesante de caída de habitantes en Marín, ¿a qué cree que se debe la pérdida de población?

María Ramallo: Se trata de un cúmulo de factores. Desde el año 2010 existe una descenso continuado en parte por el entorno en el que estamos situados: una localidad de más de 20.000 habitantes, al lado de una capital de provincia y con cierto dinamismo. Nos afectó la crisis demográfica en la que nace menos gente de la que fallece. A ello se suma la fuga de población que venía de fuera, de Ghana, Marruecos, por la reestructuración del negocio portuario. Y sin desdeñar el hecho de que al lado tenemos ciudades que ejercen de polo de atracción de salida profesional. Además, tardamos muchos años en tener un Plan de Urbanismo para la construcción de vivienda que aprobamos en el año 2012, al que luego afectó la crisis de la construcción desde 2008 lo que provocó que muchas personas se fueran a ayuntamientos muy limítrofes que ya contaban con esos desarrollos de vivienda en el boom de la construcción. Hablo de Bueu, Poio, Pontevedra, en un entorno que además estamos muy bien comunicados con Vigo y conectados con la meseta a través de una autopista. Me siento, por tanto, razonablemente «no preocupada» y lo digo porque creo que estamos muy bien situados, con muchas oportunidades por delante. Tímidamente, este año hemos ganado algo de población, eso significa que no es una tendencia a la baja que se consolide sino que sabemos que por nuestra ubicación a la mínima oportunidad se pueden dar estos repuntes hacia arriba. Somos un ayuntamiento próspero y con buenas perspectivas de futuro.

¿Y la pandemia afectó? En el Pleno de Investidura hizo referencia a esta situación como la de mayor dificultad que ha vivido durante su extenso mandato de doce años…

María Ramallo: Sí hubo fallecimientos. Recuerdo los primeros porque fueron dolorosísimo. Esa etapa en la que no había tratamiento, ni vacuna. Luego el miedo que sentíamos hacia la gente mayor. Tejimos una red de gente que cosía en sus casas mascarillas y nos las entregaban para higienizarlas y entregarlas. Me daba mucha pena la gente de los supermercados que tuvo que continuar trabajando como de los sanitarios, la gente de las residencias realizaron una extraordinaria labor, las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, pero esas mujeres de las grandes superficies que se exponían a contagiar en sus casas y a sus familiares me afectó mucho.

Me emocionó escuchar en el Pleno de Investidura que iba cada día a ver a su madre al balcón…

María Ramallo: Sí, con más de 80 años que tiene mi madre no podía ir a verla y al principio no sabía si iba a ser cuestión de una semana, dos o tres, que resultaron ser muchos meses. Así que nos saludábamos por la ventana, le hacía una foto todos los días y ella se cambiaba de ropa para mandársela a mis hermanos que viven fuera y vieran que estaba bien. Para mí fue lo más parecido a estar en guerra, sin haberla vivido. Luego, la gente fue muy cumplidora. Demostramos la fortaleza como sociedad primero en aceptar normas y luego en la apertura y la desesperanza económica. Hubo mucho sector productivo que no sabía a lo que se enfrentaban y por cuanto tiempo. Tuvimos que reinventarnos tras la apertura porque nadie quería entrar en los locales, facilitar terrazas, comidas para llevar… en poco tiempo tuvimos que replantearnos muchos asuntos.

Esa situación, desde luego, afectó a un turismo, que sigue sin contar con una gran oferta hotelera…

María Ramallo: Los establecimientos hoteleros son escasos. En el tema de turismo tenemos que ser cuidadosos y partir de la realidad que tenemos pero sabemos que hay proyectos que se empiezan a gestionar de cara a un turismo más familiar y sostenible. Alquiler de viviendas turísticas, donde existen varias iniciativas en desarrollo de cabañas, pequeños campings en entornos muy naturales. No necesitamos realizar demasiada promoción de nuestras playas porque son muy urbanas y tienen una afluencia de público tanto en verano como en invierno. Queremos apostar por un turismo tranquilo, familiar y sostenible porque ya que hemos conseguido preservarlas desde el punto de vista natural en un buen estado, tenemos que afrontar estos retos con lo que ahora se valora más. Hemos aumentado muchísimo las licencias para viviendas unifamiliares y eso es un síntoma de que la gente, y más tras la pandemia, valora el tener un espacio verde y para nuestro litoral ha sido un momento muy bueno. Rehuímos de desarrollos urbanísticos en la costa que lo ponga en riesgo. En el caso urbano de Marín tenemos que apoyar al sector…

Sin embargo, teníamos un hotel casi al lado de Portocelo y ahora se va a hacer viviendas…

Sí, pero en algunos de los casos esas viviendas van a estar destinadas a apartamentos turísticos. Cuando sean adquiridas por el propietario pueden solicitar la licencia al Concello.

Experial Gestión gestionará la Oficina de Turismo por casi 50.000 euros, ¿cuál será la misión de esta compañía?

María Ramallo: Se encargará de gestionar durante los meses de verano la Oficina de Turismo. Nuestro objetivo de cara a futuro, cuando el Auditorio esté terminado, será que ésa entrada a Marín tenga una Oficina Smart, con tecnologías de la información y códigos QR para hacer rutas, buscar un alojamiento. En Mogor, tenemos el Centro de Interpretación de los Petroglifos de Mogor que también ya está abierto con visitas guiadas y nocturnas que se incorporará como complemento.

Y aprovechar el tirón de Vigo en Navidad…

María Ramallo: Vigo ha tirado de todos los demás. Cuando llegamos en 2011, la primera exigencia fue controlar el gasto de las luces de Navidad. Ahora nos gastamos cuatro veces más y no llega. Ojalá tuviera más dinero para adornar Marín con más adornos navideños. Cada año hay más un duelo en la cumbre en el Concurso de Portales y Balcones. Desde el punto de vista comercial, todos lo agradecen. Es verdad que yo soy muy de los Reyes Magos, como al final de la Navidad, y habría que explorar más las oportunidades en ese sentido pero va paralelo a las posibilidades económicas que tengamos. Empezamos en Samaín en la Finca de Briz o la Fiesta Corsaria… los vecinos de Marín son muy participativos.

¿Cómo están las relaciones con la Autoridad Portuaria?

María Ramallo: Con fondos europeos hemos invertido estos años en una estrategia urbana colaboradora con el Puerto, mejorando los espacios de paseo y ocio. El objetivo de convertir el Paseo Alcalde Blanco, como nuestra salida al mar, en un lugar más frecuentado, con dos locales de ocio y además, naturalizado, ha aumentado su visita. A mayores, a la Avenida de Ourense le hemos dado una remodelación completa y hemos conseguido la cesión de espacio portuario para la creación del Auditorio. Seguimos negociando con la AP cesiones de espacio para posibilitar que este eje, Avenida de Ourense-Auditorio-Paseo Alcalde Blanco pueda dar más comodidad a los ciudadanos. Ahí pretendemos en el entorno de la dársena de embarcaciones sanearlo, naturalizarlo y ponerlo en valor para el baño como la antigua playa que lo fue en su momento, regenerar los fondos y convertirlo, no en zona de paso, sino de estancia. Tiene un potencial enorme gracias a estar pegado a la Alameda.

Así quedaría algo subsanada las críticas por esa vista tan poco agraciada de contenedores teniendo al lado la ría…

María Ramallo: Convivir con una infraestructura portuaria tiene sus molestias, tener astilleros, contenedores, tráfico de camiones pero es nuestra vida. Marín ha apostado por tener un Puerto de Interés General del Estado de los cinco que existen en Galicia y donde está nuestro mayor foco empresarial e industrial. Existen más de 200 empresas ubicadas dentro del recinto portuario, por lo tanto, tenemos que mejorar esa convivencia. Todo lo que se pueda embellecer, deberíamos conseguirlo. Hay líneas de actuación Puerto-Ciudad que pretenden tener una estancia más agradable, pero no nos podemos olvidar que esa infraestructura esta ahí. Como lo está la Escuela Naval Militar, que siempre digo que es nuestro Campus Universitario con carreras de ingeniería.

¿Y cómo afronta la llegada de la Princesa Leonor, la futura Reina de España?

Por edad, recuerdo cuando vino su padre y supondrá una pequeña revolución. Para nosotros es un prestigio relevante a nivel nacional e incluso internacional. Se trata de poner en el mapa una categoría de estudios de excelencia equiparable a cualquier Universidad del Mundo y Academia Militar. La Escuela Naval es muy importante para Marín. Tener a 500 personas conviviendo con nosotros, con una nota de corte de las más altas de España, que gastan en el pueblo, y a las que dan servicios muchas empresas de la zona resulta una ventaja. Si la Escuela Naval tuviera ruedas nos la llevarían.

¿Qué se puede hacer para vincular más al pueblo con el Puerto y la Escuela?

Aún queda mucho por hacer. Los medios de comunicación, las redes sociales permiten esa llegada que en otros tiempos sería impensable. La gente cuanto más conozca la vida del puerto y sus empresas, mejor los van a apreciar. Si aumentamos el grado de conocimiento la frontera visual desaparecerá. Hay muchos vecinos de Marín que todavía no conocen el Puerto ni la Escuela Naval.

¿Y no debería haber visitas guiadas al Puerto, o a la Escuela y su Museo? ¿O como propuso Lucía Santos, del BNG, en su programa un cierto paseo exterior cercano a la ría que no perturbara a los alumnos pero permitiera ver el Museo?

Eso son vías que necesitamos explorar y que hay que insistir porque es bueno para todos. Se trata de un potencial que hay que poner en valor.

Marín Smart. Parking Eguren. «La gente está más dispuesta a pasear, pero eso pasa por eliminar plazas de aparcamiento muy céntricas. Y para ello, hemos adoptado tres medidas eficaces: dos ya están en marcha y otra que es el Parking de Pago en Eguren que es el objetivo de esta legislatura. En la primera tanda, hemos construido parking céntricos de dos horas de duración para facilitar la rotación. Si uno quiere dejar el coche todo el día entonces tendrá que alejarte y para eso hemos creado más de 15 aparcamientos disuasorios con más de 500 plazas, también gratuitos, en régimen de cesión o alquiler. Y la tercera pata, que será de pago. Los parking no los hacen los ayuntamientos y hay empresas especializadas en la construcción y posterior explotación. Sería a través de un concurso que tenemos muy avanzados los estudios de costes. En torno a los cinco millones de euros y el plazo de ejecución cuatro años, y la explotación a largo plazo».

¿Y todo eso no supondrá un aumento del endeudamiento en un entorno de subida de tipos de interés?

María Ramallo: Tenemos siempre un presupuesto equilibrado y realista. El crecimiento de deuda responde a varios motivos: primero porque hubo que hacer frente a una sentencia de actualización de precios desde el año 2000 al 2016 donde hubo que acudir a un préstamo para subsanarlo y luego por el adelanto de los fondos europeos que tenemos concedidos pero que el Estado no nos ha retribuido aún. El ayuntamiento sólo tendría que poner un 20% porque el 80% vendrá de estos fondos pero hoy por hoy estamos soportando el 100% del pago hasta que nos lo ingresen.

¿Habrá subida de tasas municipales con el repunte de la inflación, subida de sueldo de los funcionarios?

María Ramallo: En doce años, no lo hemos hecho, pero a lo mejor habrá ahora que acompansar algún retoque en los ingresos para soportar los gastos.

Ya para terminar… el Centro de Salud de Marín, que sé que no es su competencia pero que se trata de la salud de los marinenses… Todos los meses hay manifestaciones. ¿Cómo se resuelve este problema?

Faltan médicos de atención primaria y eso forma parte de la coyuntura nacional. El Estado es el encargado de sacar plazas MIR y de atención primaria, y una vez sacadas, la formación y dotación de esas plazas sí depende de la Xunta de Galicia. El problema existente en los últimos años es la falta de acoplar las convocatorias con la previsión de jubilaciones de médicos en los centros. Es verdad que teniendo un centro de salud grande como el de Marín, donde existen 14 profesionales, se han intentado paliar bajas supliéndose entre los facultativos en activo y con carácter general se puede decir que se presta un buen servicio, incluido urgencias, pero están al límite. Como no se invierta esta tendencia en las próximas convocatorias de plazas, no habrá repuestos para las nuevas jubilaciones. Nosotros no podemos hacer nada, pero al ser un problema muy inquietante para la gente sí tenemos una radiografía mensual del funcionamiento del Centro de Salud y me reúno con la gerencia de Sanidad para realizar seguimiento a las plazas. En este verano los facultativos se irán de vacaciones y otros deberán asumir los cupos, lo que provoca ralentización en las citas y sobresaturación de urgencias.

María Ramallo nos despide en un despacho en cuyo centro de mesa se encuentra el escudo de Marín y con una agenda repleta de papeles que abulta como una enciclopedia, reconociendo nuestra pasión por el periodismo ejercido con responsabilidad y entrega. Le deseamos toda la suerte del mundo para su cuarta legislatura, por ella y los marinenses.

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