Entrevista realizada por la periodista viguesa, ex Grupo Prisa, Andrea Pérez Bouzada.
El secreto de La Perfección contiene múltiples ubicaciones de las Rías Baixas, como Marín, Bueu, Cangas y Vigo y, además, su trama narra historias empresariales como las de los Massó y La invasión de las Barretinas que la convierten en una historia muy nuestra, muy gallega, porque así lo siente su autora. «Siempre he creído que el periodismo económico es apasionante, porque detrás de los números, existen las vidas de esos emprendedores de nuestra tierra y sus entornos», afirma Lola Fernández ante su entrevistadora y compañera del periódico económico Cinco Días, Andrea Pérez Bouzada.
Andrea Pérez-Bouzada: Antes de meternos de lleno en El Secreto de La Perfección, quisiera saber cómo es el momento en el que das paso como escritora, cuando dices: “Ahora voy a contar otro tipo de historias”.
Lola Fernández Pazos: Simplemente pensé que era el momento de cumplir un sueño y una promesa tras toda la vida dedicada al periodismo económico y la comunicación corporativa. Cuando empecé a estudiar Periodismo, hubo alguien que me contó una historia conmovedora y me pidió que la divulgara. «Crea una novela», me dijo. Me pasé toda la vida pensando cómo escribirla, qué punto de vista utilizar, qué voz, buscando el mejor narrador… incluso estudié el Grado de Estudios Ingleses para sentirme más segura, hasta que al morir mi padre, escuché una voz interior que me instaba a empezar. Era mi conciencia y me decía «Lola, no te olvides de lo qué pasó» y así empecé a idear El Pazo de Lourizán y luego siguió El secreto de La Perfección. Por eso, ambas comienzan con la segunda persona, con esa voz vocativa, siguen en tercera persona (el narrador omnisciente) y finalizan en primera persona, utilizando las tres voces narrativas que existen en la literatura, sin que se note, ni se interrumpa la historia.

APB: Para quien no sepa nada de esta novela, haz una primera aproximación. ¿Qué se va a encontrar el lector en El Secreto de La Perfección?
LFP: Habla del amor y desamor, de la emigración gallega, de cómo se forjó la primera multinacional de origen gallego-catalán, creada por los Massó y de un asunto aterrador que ocurrió en realidad en Marín. La novela comienza con un sueño real que, para mi desgracia, se repitió durante muchos años de mi vida y que, incluso, me dejó completamente calva. Una pesadilla, en la que al parecer mataba a alguien. Mi alter ego, Lúa Cid Palacios tendrá ese sueño que le servirá para indagar el secreto que se esconde detrás de La Perfección, que así se llamaba la primera fábrica de los Massó en Bueu.
El patrimonio gallego
APB: Tus dos novelas rescatan dos impresionantes edificaciones patrimonio histórico de Galicia: El Pazo de Lourizán y la Conservera de Cangas de los Massó. Al poco de la publicación de tu primer libro, la Xunta anunció la restauración del pazo de Eugenio Montero Ríos. ¿Pasará lo mismo con esta fábrica conservera?
LFP: Ojalá que se respete su entorno y estructura, ese estilo decimonónico tan evocador, porque se encuentra en un lugar idílico de Cangas do Morrazo, alrededor de la Ría. Pocos lugares de la costa se han mantenido así, sin edificaciones. Desde luego, a mí me gustaría que se mantuviera como un Museo y se restaurara de forma sostenible, para que el pueblo pudiera seguir disfrutando de esos paseos maravillosos.

APB: La economía gallega y una de sus más importantes industrias, la conservera, tienen un protagonismo especial en el libro: ahondas en un momento histórico clave para el sector como fue La Invasión de las Barretinas. Cuéntanos cómo afectó esta llegada de emigrantes catalanes a Galicia y cómo fue también ese trabajo de documentación.
LFP: Siempre he creído que el periodismo económico es apasionante, porque detrás de los números, existen siempre las vidas de los emprendedores de nuestra tierra y sus entornos. Quise explicar la diáspora catalana de La Invasión de las Barretinas porque muchos catalanes y gallegos la desconocen. Durante todo el siglo XIX, los comerciantes catalanes van a llegar a las Rías Baixas en busca de negocio, invirtiendo primero en la salazón y luego en la conserva. Van a ser ellos quienes se fijen en las latas de sardinas en aceite de los franceses y las repliquen primero en Bueu (la vivienda de ellos es ahora el Museo Massó) y luego en Cangas. Alrededor de esa industria, se van a instalar en el Morrazo muchas familias catalanas, que van a preservar sus costumbres, lengua, tradiciones y apellidos. Pasé tres años documentándome para crear una novela verosímil, con el recuerdo de mi tía catalana, Dolores Noves, una mujer espectacular.

Los Massó
APB: El título ofrece un doble significado que nos adentra más en la condición humana y en el desarrollo de los personajes. Háblanos de ese otro sentido de la perfección.
LFP: El doble sentido del título intenta señalar no sólo un misterio que esconde la fábrica La Perfección, sino también reflexionar sobre lo difícil que suele ser alcanzar la perfección como condición humana. Como persona diagnosticada hace 20 años como PAS, siempre he tenido un gran anhelo perfeccionista, de querer hacerlo todo bien como periodista, hija, hermana, mujer, amiga, compañera, y ahora, con mis 57 años, me he dado cuenta de que eso es totalmente imposible. Me acepto «felizmente imperfecta», pero me ha costado mucho alcanzar ese punto.

APB: La novela se presenta como un escrito lleno de intrigas y donde las relaciones personales y la condición de cada personaje son fundamentales. Siempre me genera curiosidad la forma en la que cada escritor trabaja su proceso creativo y la relación con sus personajes. Lola Fernández Pazos nos engancha y nos sorprende cuando nos adentramos en sus novelas pero, ¿cómo es tu relación con ese proceso y desarrollo de los personajes? ¿Normalmente sabes lo que va a ser de cada uno cuando empiezas a escribir o te has sorprendido también a ti misma con el destino de alguno de ellos?
LFP: Realmente el proceso creativo es intrigante, resultado de dar mil vueltas a cada idea y a cada frase. A mí también me despertaba mucha curiosidad cuando sólo era lectora y aún no escribía ficción. En mi caso, antes de dormirme, en el duermevela saco a los protagonistas y personajes como como si fueran actores y actrices de una película y ellos simplemente actúan como a mí me gustaría que fuera el film, me susurran por dónde quieren ir hasta alcanzar el final que he previsto para ellos. De alguna manera, sí es cierto que cobran vida, como dicen muchos escritores, pero siempre atendiendo a sus rasgos o perfiles.

Novelas autoconclusivas
APB: ¿Qué relación guardan El Pazo de Lourizán y El Secreto de la Perfección? ¿Puede considerarse una segunda parte? ¿Es necesario leer la primera novela para entender todos los aspectos de la segunda?
LFP: No. Son novelas autoconclusivas porque son historias diferentes, en distintas etapas de la vida de Lúa Cid Palacios, como narradora de ambas: la primera, más centrada en su infancia, adolescencia y primera juventud y ésta, en su edad madura, pero sí se trata de una saga familiar Los Carballo y Los Palacios.
APB: La salud laboral está presente en “El secreto de La Perfección», donde se dan pasos adelante, aunque no toca aspectos como el estrés, uno de los grandes males de nuestro tiempo. ¿Te planteas escribir una novela que se desarrolle únicamente en el presente o la actualidad la reservas para tu faceta periodística?
LFP: Mis novelas hacen giros de presente y pasado. Es lo que en literatura anglosajona se conoce como Multple Line Story y que actualmente están siguiendo muchas autoras, como la australiana Kate Morton, una de mis preferidas. Esa fórmula me da pie a jugar con temas actuales, como las relaciones en el trabajo entre jefes, compañeros, la familia, el amor, pero el estrés en aquella época no se entiende como en la actualidad, el estrés era
no tener para comer. Sigo siendo periodista. Creo que nunca dejaré de serlo. Más que una profesión es una actitud anticonformista ante la vida, que responde al espíritu crítico. Como dice mi hermana, «a mi rebeldía innata». La búsqueda de justicia social.
APB: Antes de despedirnos… ¿ya le has echado el ojo a alguna otra edificación inspiradora por la zona? ¿Podemos decir que no hay dos sin tres?
LFP: Sí, claro. Mi próxima novela, precuela de El Pazo de Lourizán, cerrará la Trilogía del Morrazo y, por supuesto, me fijo en otro elemento de la comarca que necesita protección. Si en El Pazo de Lourizán puse el foco en el patrimonio artístico; en El secreto de La Perfección, en el industrial, ahora será el patrimonio natural. Prometo que los lectores de El Pazo de Lourizán resolverán con esta última entrega, que estoy escribiendo ahora, todas las incógnitas pendientes. He tenido que investigar mucho en mi pasado familiar, descubrir quién era mi familia, para entender la vida de Xoana y sus descendientes, así que espero no defraudar. Esta Trilogía del Morrazo ha sido un regalo de vida, del cielo, y ojalá, los que están arriba se sientan orgullosos de mi trabajo, de esa búsqueda de la verdad que inicié al convertirme en novelista.
