Lucía Solla pasa de retratar un Marín (Beiramar) sucio y sin futuro en «Comerás flores», mejor libro 2025, a identificarlo con sus seres queridos

Beiramar (Marín en la ficción), retratado en la mejor novela de 2025 "Comerás flores" de la joven escritora y filosofa marinense afincada en Oviedo, Lucía Sobral Solla, pasa de ser una villa sucia, meada y sin futuro a ser buscada en Google e identificarla con los seres queridos a media que crece la novela. Un escaparate que sirve para mirarnos y reflexionar.
25 de febrero de 2026
5 minutos de lectura
Lucía Solla Sobral, autora marinense de "Comerás flores".
Lucía Solla Sobral, autora marinense de "Comerás flores".

Ha recibido el premio El Ojo Crítico de Narrativa de 2025 de RNE y el Premio Cálamo al Libro del Año 2025, sin embargo, aún la marinense, Lucía Solla Sobral (1989) se resiste a presentar su primera novela en el pueblo que la vio nacer, Marín o Beiramar, según se antoje llamarla por su nombre real o ficticio.

Aclamada por todos los medios de comunicación españoles y latinoamericanos como la nueva voz fresca del panorama literario español gracias a su prosa ligera e ingeniosa, la filósofa y nueva autora, Lucía Solla, pasa de retratar «su villa» como un lugar sucio y sin expectativas de futuro a identificarlo con el amor a sus seres queridos y buscarlo desesperadamente por Google.

Su obra, Comerás flores (Editada por Libros de Asteroide) parte de una premisa: el derecho de una joven Marina a alzar la voz, a expresar su dolor, a criticar la ausencia de futuro de los jóvenes marinenses, a molestarse e, incluso, enfadarse con su pueblo y sus gobernantes por no ofrecerles más oportunidades para quedarse, un lugar del que la protagonista del relato asegura que se alegra de haberse marchado.

Del resquemor al amor

No muchos marinenses se atreverían a decirlo tan alto y claro, pero «Comerás flores» no sólo es un libro de resquemor y desencanto sino también de miedo y amor. De ese miedo que hemos sentido muchas veces algunas mujeres (espero que no todas) al vivir con alguien y no reconocerlo en sus actos. De ese amor profundo a los que ya no están con nosotros pero quedan grabados en sus callejuelas, en sus paseos, en nuestra mente o en Google Maps, como le pasa a Marina.

Depredador de sentimientos

La obra, además de ser un retrato perfecto de un depredador de sentimientos y egoísta, deja tocado al pueblo. De la misma manera que la protagonista vomita por abulimia la comida y la angustia vital, así la escritora escupe todo el sufrimiento que observa a su alrededor, ajeno y distante a su gran pérdida y a quienes describe sin compasión.

Tanto es así, que muchos afirman que la joven autora no ha querido (o no ha podido) presentar su novela en la villa, aunque Diario Marín no lo ha confirmado. Lo que está claro es que la gran difusión de la novela podría haber sido la mejor publicidad para la villa, atraer visitas a Beiramar o Marín, al haber sido leída en toda España, pero el reguero de frustraciones lo ha impedido.

Y es que desde las primeras líneas ya se perfila ese hartazgo hacia la villa, la ausencia de ese amor hacia todo el entorno que rodea a Marina, su protagonista, (la autora ha aclarado que no se trata de una obra de autoficción, aunque todo libro de ficción lo es de alguna manera). En varias entrevistas, ha contado que la escribió cuando era muy joven y que la dejó reposar hasta que alguien, con mucho acierto y generosidad, le dijo que ahi «había una novela».

Diáspora juvenil

Y vaya sí la hay. Lucía Sobral describe Marín o Beiramar como un pueblo sucio, «meado», y sin futuro, y algo de razón no le falta: «una villa que es villa porque no es un pueblo ni es una ciudad, una villa marinera de veinticuatro mil seiscientos treinta y siete habitantes en la que la gente mayor conoce a todo el mundo y los jóvenes que volvemos después de estudiar fuera ya no nos acordamos de nadie», explica en la página 21.

La ausencia de oportunidades y expectativas en Beiramar se entremezcla con otras descripciones que hacen hincapié en su olor a orines y suciedad. «Mientras recorría la alameda y no lo encontraba, me burlaba de mí misma, era rídiculo llevar seis años huyendo de esa villa y acabar enganchada a su suelo sucio y meado buscando a un desconocido (…)».

Dicho olor supone uno de los grandes handicaps para pasear por sus recoletas callejuelas, pero no es lo único, la escritora habla del descuido generalizado, la falta de detalle, pero es que en Marín no hay dinero para ser detallista. «En un bar, donde las mesas de Estrella Galicia tenían el logo tapado con cinta aislante» se queja la protagonista, al describir el escaso encanto de la miseria.

Fiesta corsaria de alcaldesa

Tanto los festejos de Marín como de Pontevedra acaban formando parte de la ambientación claustrofóbica que explican esa escape a una relación tóxica como única fórmula para tirar hacia delante. «No era una noche de agosto cualquiera, era la víspera de la fiesta corsaria y el concello de Beiramar temblaba con las carcajadas de las señoras viendo el esfuerzo de la alcaldesa por ponerlo todo bonito (…). La villa estaba contenta y a mí me encantaba no vivir más en ella».

Sin duda, Lucía Sobral es valiente e ingeniosa en sus descripciones, casi se podría decir que es la autora contemporánea más fresca de los últimos tiempos, con un fino sentido del humor, explícito en cada una de sus abundantes metáforas, retrancas, todas ellas geniales y viscerales, colocadas con acierto en una historia dura de leer, que van dejando atónito al lector y que la definen como una «marinense» de carácter, con esa ironía tan característica.

Tampoco deja títere con cabeza al definir Pontevedra, eso también hay que mencionarlo porque tampoco la observa desde un punto de vista benévolo, sino profundizando en esa falta de expectativas, en su machismo e, incluso, en su clasismo. La autora, Lucía Solla Sobral, en la realidad ha elegido la capital asturiana, Oviedo, mucho más cosmopolita para vivir.

Pontevedra machista

Ese clasismo y machismo se encuentra en estas líneas del libro: «A finales de agosto el casco antiguo de Pontevedra se llena de satén, lino y perlas, de pijos con solo cuatro de los siete botones de sus camisas desabrochados, de grupos de hombres que gritan su alegría por encima de la de cualquiera, porque pueden, porque por qué no. También de peñas taurinas y de vino derramado. Y yo, en los conciertos, siempre sola y siempre hacia el final. Tú que vienes a rondarme, arrímate aquí. Y yo, tan pequeña entre todo ese jaleo, pisando papeletas, el olor a churros, la música y el alcohol pegado a mis vans rotas…».

Y eso es lo que más gusta al lector, porque esta escritora marinense, con esa forma de escribir, de expresarse se retrata como uno más de nosotros, de estos villanos de la villa. Es simplemente maravillosa, su tono, su musicalidad, y cómo nos vamos engañando a nosotros mismos sobre las relaciones que tenemos alrededor para evitar perderlas cuando en realidad nos estamos perdiendo a nosotros mismos. O las ciudades donde vivimos, para seguir ahí, para no cambiar, a pesar de saber que, a veces, son perniciosas y ocultan sinsabores que no deberíamos aceptar por nuestra salud mental. Lucía Solla describe la cotidianidad, que a veces es buena y a veces mala, como los propios narcisistas y por eso engañan.

Así que hagan caso, léanla con cuidado e identifiquen, identifiquen… para poner límites, que vivir solo no es tan malo ni alzar la voz tan peligroso. Por favor, si no la han leído, vayan corriendo a comprar su libro.

Lola Fernández

Lola Fernández

📰 Directora de Diario Marín
👩‍🎓 Licenciada en Ciencias de la Información (Periodismo) – UCM
💰 Máster en Información Económica – UCM
📚 Grado en Estudios Ingleses – UNED – Titulada en Literatura Victoriana, especialista de Las Hermanas Brönte, por la Universidad de Oxford (UK).
🌍 Inglés | Italiano | Ruso | LSE Lengua Signos Española – Titulada en Literatura Rusa Siglo XIX por la Universidad Lamanasov (Mosú-Rusia).
✍️ Autora de El Pazo de Lourizán y El secreto de La Perfección de la Editorial Harper Collins Ibérica
🗞️ Medios Cinco Días, El País Negocios, Intereconomía, La Gaceta de los Negocios, El Economista, Mi Cartera de Inversión, entre otros
💼 Experta en Comunicación Corporativa
📢 Dircom en la CMT (actual CNMC)
🏢 Directora de Comunicación para multinacionales:
Solarcentury | Vesuvius | MOA-BPI | Banco Madrid | Banco Popular | Ahorro Corporación Financiera | Trea Capital | Parques Reunidos | CEPSA | BNP Paribas Real Estate
#️⃣ Comunicación y Contenido | 📣 Dircom | 🗞️ Medios | 🌐 Multinacionales | ✍️ Escritora

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