Marín está de enhorabuena cultural. Este año 2026, la localidad contará con una nueva publicación cultural, «A Ovella Negra» que dará mucho que hablar. La idea surgió de la Asociación Céltica Arte y Cultura para dar voz a los autores que les resulta difícil publicar. «Son las ovejas negras del mundo editorial, de ahí el título, escritores que han sido poco atendidos y escuchados o ninguneados por sus neurodivergencias, altas sensibilidades, atipicidades, supraconciencias», explica Richard Pazos, impulsor de esta iniciativa.
«El proyecto OVELLA NEGRA surge en el momento en el que cesa la publicación de la revista CELTICA para tratar de poner en valor textos y obras exclusivas de los autores», añade e incide en ese mundo artístico más escondido. Pazos asegura que «existen muchos autores/as que escriben por una necesidad interna de manifestarse, de ser considerados, de reivindicarse, de exponer lo valioso de sus reflexiones, su sensibilidad, su compriso… y desde esa consciencia de escribir en la sombra sin dar el paso a la luz surge este proyecto editorial».

La nueva revista cuenta con nueve colaboradores, entre ellos, Laura Piedras, Nicolás Mazziotti, Luís Diz, Aldara Glez, Fontenla, Inés González y otros algo más veteranos y con obra publicada como Irasema Pino y Richard Pazos, que aportan textos en castellano o gallego. También se incluyen las aportaciones de Patricia Otero en el área artística y arte-terapéutica y de Ricardo Pazos Piñeiro en la de ilustración gráfica e investigación histórica. «Esperamos ir añadiendo nuevos autores/as para los próximos números», añadePazos.
Bimensual, Biblioteca y Museo
La periodicidad de la revista será bimensual, es decir, que sale una vez cada dos meses, los meses impares. Los ejemplares se pueden encontrar en la biblioteca pública Vidal Pazos, Museo Manuel Torres y en Céltica Arte Cultura. En Pontevedra se halla en O Garaxe Hermético y en Santiago en la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y en el EASD Mestre Mateo. «La intención, no obstante, es poder llegar a más centros culturales con los próximos números», advierte Pazos.

Foto: JLG Portela

El número cero, lanzado el 11 de enero de 2026, tiene una excelente calidad de impresión gracias a DIBAY. Desde el punto de vista los artífices de la revista, la cultura en Marín necesita mayor apoyo, «hay que ser agradecidos y respetuosos con las instituciones que favorecen todas las iniciativas pero siempre se puede hacer más y de modo menos sesgado en cierto modo. No todo es cultura pero la cultura lo toca todo y es lo que verdaderamente nos hace sentir únicos y diferentes, es lo que nos hace valorar las opiniones contrarias bien argumentadas frente a la falacia y nos mueve al respeto y la fraternidad, al valor de confrontar ideas frente al fanatismo, la polarización, la intolerancia y la manipulación interesada».
Sensación de libertad
Para Richard Pazos y su equipo «la cultura es lo que despierta los sentidos y las sensibilidades, lo que sublima las emociones y nos proporciona una verdadera sensación de libertad e independencia. Es lo único que proporciona una riqueza por encima de lo material y la asunción de haber aprovechado una vida, que es corta y se hace corta ante la ilusión incesante de quien vive y trabaja por la cultura».
En este sentido, piden a los tres partidos políticos representados en el Concello de Marín que «tomen conciencia del valor de la cultura. De todo lo que hemos señalado. De que trabajar por la cultura es dar valor a la diversidad y respetar y apreciar lo distinto. No es trabajar por la cultura silenciar, opacar o ningunear a quien siente y piensa de otro modo siempre que ese sentir y ese pensar se amparen en el respeto, esto es, en todo lo constructivo, favorecedor y enriquecedor del espectro cultural. Y es importante sembrar, dejar florecer, captar el aroma, nutrirse del fruto y esparcir la semilla. Y así año tras año frente a quienes pretenden tierra yerma para el otro. No comulga esto último con ningún valor cultural o espiritual».

Y termina, con un alegato para que Marín cree un caldo de cultivo de artistas y creadores. «No puede defender la cultura quien no la ha conocido ni valorado o quien sólo ha conocido los valores de mercado. Por eso para muchos el arte son garabatos ó figuritas. Los libros son un coñazo porque la poesía es sensiblería barata y personalísima, el arte dramático es un
chiste, la narrativa un cuento y el ensayo una comedura de tarro. Y más habiendo fútbol, fiesta, vicio y fartura… ¿Quién necesita otra cultura?».