Nerea Barros, actriz, directora, guionista: «Hablar del cambio climático desde un lugar artístico, me llevó a ponerme detrás de la cámara»

La actriz ganadora del Goya en 2014 por su papel en "La isla mínima", acaba de terminar el rodaje como directora de "O de miña nai" el trabajo más ínitmo y personal de Nerea Barros. Una producción sobre el legado famliar y el orgullo de las raíces gallegas.
14 de septiembre de 2026
6 minutos de lectura

Cofundadora de la productora Cólera Films y directora del cortometraje Memoria, nominado al Goya, Nerea Barros más conocida por sus papeles como actriz, da ahora el salto al guion con su nevo proyecto O da miña nai. A pesar de estudiar y ejercer como enfermera, Barros admite que siempre sintió una enorme pasión por actuar, «era como tener algo dentro que si no accedías a ello, te iba a generar muchísima frustración».

Diario Marín (DM): ¿En qué momento descubriste tu pasión por la actuación?

Nerea Barros: La pasión por actuar lleva conmigo desde pequeña, y es que siempre he querido ser actriz. Esa pulsión creativa no me dejaba respirar o dormir si no la ejercía. Era como tener algo dentro que si no accedía a ello, me iba a generar muchísima frustración. No tenía ni idea de cómo enfocarla, veía un montón de películas y pensaba. Al principio, no sabía de que se trataba, además todos los niños quieren ser modelos, cantantes, actores.

Fotos del rodaje cedidas por Nerea Barros.

DM: ¿Tu entorno te animó a desarrollar esa línea creativa?

Nerea Barros: Venía de una aldea donde nadie se dedica a la actuación. Resultaba difícil de entender, de comprender cuál era esa pulsión y creer que yo tenía eso dentro. Fue una lucha, una evolución tanto personal como también circunstancial, intentando encontrar caminos para constatar esa necesidad creativa.

DM: ¿Cuál fue tu primera incursión en el mundo de la escena?

Nerea Barros: La primera película como protagonista la hice a los 13 años fue Nena, de Xavier Bermúdez. A partir de los 13 años dije a todo el mundo que quería ser actriz y cuando cumplí la mayoría de edad, actué en varios largometrajes. Al cumplir 18 años, mi padre, cuya ilusión siempre había sido ser médico, me dijo: «estudia medicina» y le dije, mira, «eso es tu sueño no es el mío» y entonces me recomendó enfermería que son menos años. Decidí estudiar enfermería y gracias a ello encontré mi faceta cuidadora. En momentos como el COVID me marché a Madrid a cuidar de los ancianos.

«Decidí estudiar medicina y, gracias a ello, encontré mi faceta cuidadora»

DM: ¿Cuándo sentiste que ya no bastaba con actuar, que necesitabas contar la historia desde detrás de las cámaras?

Nerea Barros: Hablar del legado y del cambio climático desde un lugar artístico, me llevó a ponerme detrás de la cámara. Actuar y dirigir son formatos diferentes, pero la pulsión creativa es la misma. Después de tantísimos años delante de una cámara aprendí una barbaridad. Si me puse detrás de una cámara fue porque tenía también unas pulsiones discursivas que necesitaba exteriorizar.

Foto del rodaje proporcionada por Nerea Barros

DM: Entiendo además que esta película tiene una gran carga emocional. ¿Eso supuso para ti una presión añadida o una motivación extra?

Nerea Barros: Ésta va a ser mi segunda película. Siempre sentí la necesidad de grabar a mis padres. De repente mi padre se pone enfermo, fueron seis años de enfermedad y ahí, eso que era una pulsión se empezó a convertir en ansiedad. Recuerdo un momento que estaba mirando en el salón para él y estaba ya muy mal, recuerdo perfectamente como pensé, ahora no lo puedo grabar. Bloqueé rápidamente ese pensamiento otra vez y mucha ansiedad, por no haber estado en el sitio que tenía que estar en su momento. Pero no sabía de dónde me venía eso. Entonces, al morir mi padre, sentirte huérfana, tras seis años de lucha contra una enfermedad horrorosa y perder por primera vez algo muy importante, te das cuenta de que tú también te vas a morir.

«Me fui a una vida de vanguardia con alfombras rojas y con un mundo de mentira que me aleja de lo que soy realmente. «

DM: ¿Y cómo reaccionaste ante esa pérdida?

Nerea Barros: Después de 50 ó 60 años juntos y tras el sepelio, mi madre me dijo que había que vaciar las cosas de mi padre. En ese momento, sentía que no podía respirar y que todo lo que estaba a mi alrededor pertenecía a otro planeta al que no iba a volver nunca. Esa sensación de escuchar todo como debajo del agua y acabé buscando un contenedor por Santiago de Compostela. Hasta que empecé a tirar las cosas en un contenedor, las cosas de mi padre olían a él. En ese momento, me cayeron muchas fichas en la cabeza y me di cuenta que, esa necesidad de grabar a mis padres e investigar el legado familiar.

DM: ¿Fue ahí cuando volviste a las raíces? ¿A Galicia?

Nerea Barros: Sí, no sabía ni por dónde empezar. Sabía que quería encontrar el legado de mi padre a través de mi madre, porque era lo único que me quedaba. Eso abrió un nuevo panorama porque, a medida que empecé a investigar, me di cuenta que no solamente era mi legado, sino mis raíces. Llegar a la cultura, la tradición, todo lo que estamos perdiendo: mariscadoras, pescadores, la gente de campo. Otra «forma de vivir» pequeñita, auténtica que estamos perdiendo en pro del progreso y de una vorágine que nos descompone como individuos. Eso me abrió todo una guía de trabajo y de encuentro conmigo misma, de la niña de una aldea que se había ido a Madrid. Crees que todo ello no te afectan, pero están dentro de ti. Me fui a una vida de vanguardia con alfombras rojas y un mundo de mentira que me alejaba de lo que soy realmente.

DM: Y a dirigir una película, ¿cómo llegaste?

Nerea Barros: Con Felipe Lage en ese momento como productor, decidí apostar mi dinero. Fueron tres semanas de rodaje hace casi dos años y a partir de ahí me salieron dos laboratorios muy interesantes. Tras ello decidí hacer una película. La financiación salió directa tanto ICAA, como de la Comunidad de Madrid y AGADIC. La película parte de algo íntimo. De lugares muy internos y a la vez, universales.

La naturaleza y el cambio climático está totalmente relacionado con esa pérdida de identidad, de no entender que la tierra te da el sustento y si no la cuidamos, no se podrá vivir en el planeta

Para mí, la naturaleza y el cambio climático está totalmente relacionado con esa pérdida de identidad, de no entender que la tierra te da el sustento y si no la cuidamos, no se podrá vivir. Mi madre tiene perfectamente asumida el diálogo con la tierra, con los elementos, con el aire, viento, nubes, sabe cuándo tiene que plantar un tomate y cuándo va a venir el viento norte o cambiando a sur, cosas que nosotros no tenemos ni idea, porque estamos desconectados de lo que nos nutre y nos da paz.

DM: En tus redes sociales, ejerces una labor reivindicativa importante, ¿Crees que es responsabilidad de la cultura denunciar públicamente las injusticias o cada quien debe obrar según su conciencia?

Nerea Barros: Creo que estamos en un momento de cambio. Tenemos que volver a unirnos como comunidad, porque eso es lo que nos da la fuerza, la fuerza para cambiar las cosas. En el apagón, de repente todo el mundo decía «guau, qué pasada salías a la calle, hablabas con la comunidad».

Todos tenemos esa capacidad de darle una vuelta a las cosas y darnos cuenta que el planeta y el mundo está pidiendo un cambio y el cambio solamente viene desde el individuo y desde la comunidad

El agua dentro de muy poco tiempo va a valer como el oro y no lo queremos ver. Todos vivimos muy cómodos y por eso no tenemos una mentalidad crítica como si no pudiéramos transfor. Pienso que el pensamiento crítico y las pequeñas acciones diarias tienen un efecto mariposa y son capaces de cambiar el mundo. Este año pasado el mundo se revolucionó por Gaza y empezó a salir a la calle después de grandes meses de un miedo donde nadie se atrevía a decir absolutamente nada, y quienes se atrevían eran castigados. Pero de repente la comunidad empezó a surgir, dejaron de comprar cosas que tuvieran las empresas relación con Israel, empezaron a salir en masa a la calle. Yo recuerdo una movilización en Madrid, donde eran todo familias. Tenemos que poner un poquito de nuestra parte. Creo que poseemos esa capacidad de darle una vuelta a las cosas y darnos cuenta que el planeta y el mundo está pidiendo un cambio y el cambio solamente viene desde el individuo y desde la comunidad.

Juan José Lada Vilariño

Juan José Lada Vilariño

🎭 Director Adjunto de Diario Marín
🎓 Graduado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos – UDC
📚 Máster en Prevención de Riesgos Laborales y Comunes – UDC
💼 Técnico Superior en Administración y Finanzas – IES Terra de Trasancos
🔧 Técnico en Electromecánica de Vehículos – CIFP Ferrolterra
✍ Autor de "El tesoro de Artabria"; "Las minas de Santa Comba"; "El oro de Himmler" y "Sin prueba aparente" 📖

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