Para esta joven madre, escritora, compositora, violinista (Sabela Senn ejerce en el Conservatorio de Música de Pontevedra como musicoterapeuta y profesora del lenguaje musical), componente del Cuarteto de Cuerda Vagalume y de un grupo de música tradicional, su primera novela, «La décima musa» tiene mucho de aprendizaje y autoconocimiento personal.
Se trata, pues, de una trama propia de «bildungsroman» o novela de descubrimiento, en la que la protagonista, Safo de Lesbos, una mujer que existió de verdad en la Antigua Grecia, va a experimentar la importancia del amor en todas sus dimensiones, no sólo romántico, sino también filial, maternal, paternal, libre y todo lo que tiene que ver de capricho de los dioses o del azar. Al igual que para su protagonista, Sabela Senn afirma con convicción que para ella «la música ha sido el eje de la vida».

Diario Marín: ¿Qué te llevó a escribir esta novela de tintes mitológicos y centrado en la vida de una mujer de la Antigua Grecia?
Sabela Senn: La mitología y la fantasía siempre me ha fascinado. El personaje que la inspira es su protagonista, Safo de Lesbos, la décima musa como se refirió Platón a ella, la primera mujer de la que tenemos constancia que escribiera sobre música y textos y que existió de verdad. A mí me parecía una vida digna de estudio y de admiración porque en la Antigua Grecia ser mujer y tener una trayectoria relacionada con las artes no debió ser sencillo.
DM: ¿Investigaste la vida de Safo de Lesbos?
Sabela Senn: Sí, se basa en una reinterpretación muy libre de su vida. Los personajes de este libro son reales, pero que no coincidieron necesariamente en tiempo y en vida con Safo, con lo cual estoy escribiendo lo que a mí me apetece, siguiendo los acontecimientos históricos que sí que ocurrieron en Lesbos en esa época, pero con elementos de ficción.

DM: ¿Qué es lo que más te apasionó de Safo de Lemos?
Sabela Senn: Como música, ya sólo que haya transcendido su obra me parece de vital importancia. En esa época, la música no estaba desarrollada como se encuentra hoy en día, no existían las partituras, ni si quiera los papiros, tenían que escribir en tablillas de madera con punzones, por lo que actualmente sólo nos constan recomposiciones de su obra.
Aprendizaje
DM: ¿Y además de eso, qué otro tipo de temas se tocan en «La décima musa»?
Sabela Senn: Safo de Lesbos escribía mucho acerca del amor, la libertad, del papel de la mujer, y a mí todo eso me llama poderosamente la atención. He plasmado una época en la que ella es aún adolescente y va creciendo poco a poco, descubriéndose a sí misma. Se trata pues de una novela de autoconocimiento y de descubrimiento del amor, de todo tipo de relaciones interpersonales, del amor libre, entre mujeres, algo común en la Antigua Grecia. No hago una reivindicación, porque creo que no me corresponde, pero sí que hablo del amor con mucha libertad.

DM: ¿Dónde está ambientada y cómo te documentaste para recrear ese tiempo?
Sabela Senn: Tiene lugar en la Isla de Lesbos como escenario principal y otras islas del Universo Heleno. No es una novela histórica, no me interesaba profundizar muchísimo, pero aún así leí bastantes libros sobre la época y las costumbres de ese tiempo. Me documenté mucho en Mitología, porque la novela tiene una carga importante de este aspecto. De el papel de los Dioses en la trama y en las consecuencias a causa de sus caprichos o designios divinos, en lo que me ayudó la periodista Rocío, del blog «Viajera Mitológico» quien fue una de mis lectoras cero.
DM: La portada del libro es maravillosa con el fondo verde botella, y el resto dorado… explícanos cómo se ideó…
Sabela Senn: En la época clásica, las disciplinas musicales formaban parte de los Juegos Olímpicos. La cultura para ellos era algo importantísimo. La mayoría solía tocar con liras de cuatro cuerdas porque también el sistema estaba relacionado con sus creencias y la pureza de los sonidos. El círculo como figura geométrica más pura y la música relacionada con todo esto. El pasar de una lira de cuatro cuerdas a una de siete, añadiendo tres sonidos más a una escala fue algo muy novedoso y también muy criticado en su momento. Eso que pasó históricamente va a quedar contado en la novela. La corona del laurel era el premio. Y el dorado que tiene toda la portada está relacionado con la protagonista, porque para sacarla de la novela histórica convencional le otorgue a Safo de Lesbos un atributo fantástico como son sus ojos dorados.

DM: ¿Y cuál fue para ti la mayor aportación de Safo de Lesbos si nos puedes contar para adentrarnos en «La décima musa»?
Sabela Senn: Al igual que para ella, la música ha sido el eje que ha guiado mi existencia. Ya de pequeña iba por la calle catando zarzuela y ópera y la gente se quedaba asombradísima. En mis decisiones vitales más importantes, ha sido la música quien me ha guiado. También, Safo de Lesbos va a dejar reflejado su pensamiento en las letras de su música. En suma, considero que la música guía nuestras vidas en la tierra como en la otra vida.