Dentro de una década se cumplirá una de las efemérides más tristes de la historia de España: los cien años del comienzo de la Guerra Civil, la mayor barbarie de este país donde, como en todas las contiendas unos ganaron, los adeptos al Franquismo, imponiendo una Dictadura que se prolongó durante casi cuarenta años, y otros, los afines a los ideales de la República y a la Democracia, perdieron. Desde 1978, gracias a la Constitución y a los Pactos de la Moncloa, España vive democráticamente en paz.
Para rescatar esa memoria, Celso Milleiro, junto con los historiadores Juan Manuel y Sergio Balchada Outeriral, autor marinense de «Gallegos no Exército de Euzkadi. 1936-1937» y «Aiara. Once meses en Guerra», y anteriormente la emblemática Queta Molas, han ido realizando un esfuerzo titánico para encontrar no sólo a los represaliados sino a los habitantes de todo un pueblo: Marín.
La iniciativa para crear la gran base de datos de personas que convivieron en esta localidad pontevedresa durante años surgió cuando Celso Milleiro se encontraba en la mitad de la década de sus treinta años, alrededor de 2015. *»A raíz de un proyecto que realizó la Universidad de Santiago de Compostela, detectamos mi compañero historiador José Manuel y yo que en el listado había unas doscientas personas de Marín. Así, decidimos emprender un proceso de investigación para descifrar quienes eran», asegura Celso Milleiro, uno de los artífices de esta gran base de documentación sobre los pobladores de Marín.

La gran representación sindical instalada en esta villa en los diferentes oficios, desde canteros, marineros, panaderos, etc, originó una persecución por el bando nacional cuando éste obtuvo el poder. Al principio el germen de la sindicación tuvo tintes anarquistas hasta que la Unión General de Trabajadores (UGT), de ideología socialista, se implantó definitivamente.
Mujeres rapadas
El movimiento existe desde finales del siglo XIX, según explica Milleiro, quien vaticina que pudo ser más importante que el instalado en Lugo y Ourense. *»De hecho, podría decirse que se trata del más destacado de Galicia tras Ferrol, A Coruña y Vigo, pero no sólo de hombres, también, de mujeres represaliadas», afirma.
*»En Marín hubo casi 50 mujeres rapadas, el número más importante de toda Galicia», sostiene Milleiro, «gracias al trabajo de exploración que fue realizando Queta Molas se ha podido conocer, porque, sin él, se hubiese perdido en el tiempo», asegura.
Luego ellos, Celso y su compañero José Manuel, se convirtieron en los herederos de este legado, ampliándolo cada año a todos los antepasados de Marín. Pronto, se empezaron a dar cuenta de que no sólo existía documentación sobre la vida de los represaliados, sino también había una historia anterior de todos los que vivieron aquí y así fueron creando la base de datos.
*»En esos años de la Guerra Civil, la población de Marín ascendía a unas 15.000 personas frente a las 24.000 de la actualidad. Al mirar los archivos y la prensa, vimos que aquí todo el mundo se conocía por los apodos. Entonces, hubo primero que identificarlos por nombres y apellidos para ir creciendo», afirma Celso Milleiro.
Archivos y prensa
Todo ese esfuerzo, trabajo, investigación por sacar adelante los nombres de los marinenses se fue extendiendo poco a poco al resto de la población hasta crear la mayor base de datos de marinenses que existe actualmente en la villa. *»Cuando veíamos que alguien aparecía en prensa o documentos, lo anotábamos, aunque al principio no nos pareciera destacado, con el paso del tiempo fuimos descubriendo que todo estaba entrelazado», asegura Milleiro.

Diáspora al País Vasco
*»Muchos de esos obreros fijarían después su residencia en el País Vasco, donde nadie les conocían, como es el caso de Francisco López-Pazos, represaliado en San Simón, que tuvo que marcharse porque nadie le daba ningún trabajo», añade Celso Millerio.
Para Sergio Balchada Outerial, historiador por la Universidad de Santiago de Compostela, afincado en el País Vasco, su interés por conocer más acerca de esos marinenses que emigraron a Euskadi empezó cuando descubrió que la gente hablaba de «El cinturón de hierro en el País Vasco». *»Entonces, pregunté qué era aquello y leyendo un libro descubrí el batallón celta, formado por gallegos, y a partir de ese párrafo, alrededor de 2010 empecé a buscar y escribí estos dos libros».
*»Galegos no exército de Euzkadi. 1936-1937″ se publicó en 2021 mientras que «Aira. Once meses de guerra», sale en 2024. «Muchos de esos marinenses enterraron hojas, documentaciones en Marín, pero luego cuando volvieron muchos años no se acordaban donde los pusieron», explica este historiador marinense que mantiene activo el blog El Gaje del Oficio https://www.facebook.com/elgajedeloficio/ de gran interés.
Al final, con esta dedicación, ambos han conseguido devolver el pasado a muchos marinenses que lo desconocían. «Hubo una chica uruguaya, Mónica, que incluso se enteró a través de estos libros donde había fallecido su tío», señala Balchada. Todos les estamos eternamente agradecidos y quien escribe estas líneas, mucho más.

*Todas las declaraciones han sido realizadas en gallego y transcritas en castellano.