Cuando las obras en la nueva calzada de Rúa do Ponte estaban a punto de llegar a su finalización, las lluvias torrenciales han dejado un panorama desolador ante la falta de previsión y la inundación de la calle. Esto provoca que los coches, al pasar, provoquen oleadas y salpiquen a los transeúntes, originando el consiguiente perjuicio.
Desde que comenzaron las obras, una gran parte de los comercios se han ido quejando de su lentitud y falta de previsión, evitando que los posibles clientes pudieran tener acceso de una manera sencilla. Además, el vallado para aumentar la seguridad de los trabajadores, muchas veces dejaba al autobus en serios apuros para transitar por la vía.
Oresa, concesionaria
La empresa ORESA fue la adjudicataria de las obras, un tramo de la PO-546 de titularidad autonómica, que pretende una mejor accesibilidad peatonal. Una vez realizada las obras, la vía pasará a manos do Concello de Marín.

En la calzada se prevén mantener todas as prazas de aparcamiento existente, que quedarán a la misma altura que la acera.
