A las 22:18 horas de esta noche se ha producido un accidente de tráfico en un cruce de calles en Seixo en el que no ha habido daños personales de consideración. Dos vehículos han colisionado de modo fronto lateral a la altura del número 51 de la Avenida Doctor Otero Ulloa, en la bajada desde Castro.
Los vehículos implicados fueron un Renault Clio DCi conducido por la joven J.L.S. de Bueu y un Audi A4 conducido por E.V., vecino de Seixo. Al parecer, el Clio circulaba en dirección a Bueu cuando colisionó con el Audi que cruzaba esta vía desde la calle Román Pintos Lusquiños para incorporarse a la calle Camiño de Aguete.

Como resultado del choque, la conductora del Clio tuvo que ser trasladada a un centro hospitalario de Pontevedra. Iba consciente pero afectada por un fuerte shock nervioso y con algún daño en una muñeca. El conductor del segundo vehículo resultó ileso, al activarse los Airbags. Permaneció en el lugar del accidente colaborando con la policía local y el novio de la chica hasta que se levantó el operativo a las 23:43.
Vehículos dañados
Ambos vehículos presentaban serios daños tras el impacto. El Clio resultó dañado en todo su frontal derecho mientras que el Audi presentaba hundida la puerta trasera derecha.

Al lugar del accidente acudieron una ambulancia del 061, así como varias patrullas de la Policía Local de Marín, Protección Civil y un vehículo de mantenimiento de carreteras de la Xunta de Galicia. A las 23:20 una primera grúa recogió el Clio para trasladarlo a un taller de Beluso mientras que la otra grúa llevó al Audi al depositó de Pontevedra.
Entre las circunstancias que posiblemente concurrieron en el accidente, además de la lluvia y la noche, estaría el no funcionamiento de los semáforos que regulan el tráfico en ese cruce. Desde hace 3 días, comerciantes y vecinos han denunciado que dichos semáforos permanecen apagados, aumentando con ello la peligrosidad del cruce.

Cruce peligroso
Es este un punto muy conflictivo en el paso de la PO-551 por Seixo. El lugar reúne varios semáforos con pulsador para el paso de peatones. Junto a ellos, la nueva marquesina del autobús y una parada al otro lado. Cerca hay varios establecimientos con mucho movimientos de coches (Cajero Abanca, agrícola, farmacia, etc.).
Asimismo la incorporación en subida del Camiño de Aguete a la vía principal se hace prácticamente a ciegas. Los vehículos se ven obligados a “meter el morro”.
También, según relatan algunos conductores, los paneles indicativos situados a la izquierda perjudican la visibilidad a los que bajan desde Castro para circular en dirección Bueu. Otros testigos habituales comentan los muchos incidentes que se dan porque los semáforos no dejan un margen suficiente de seguridad entre el rojo de uno y el verde del otro.

Ya son varios los accidentes ocurridos este año en apenas un centenar de metros de la PO-551 en Seixo. Algunos de extrema gravedad como el atropello de hace un mes o el ocurrido en marzo. A la espera de que se pongan en marcha algunas de las medidas de seguridad solicitadas por el Concello de Marín a la Xunta, solo resta extremar la prudencia.
Muy bien explicada la noticia y muy real, paso todo los días y si no está el semáforo tienes q sacar el morro y las señales de los lados no te dejan ver, lo de los semáforos no es así, cambian con margen de tiempo, si no es el típico q sale cuando está parpadeando para los peatones que eso lo hacen mucho y sales cuando está en verde están perfectos.
Muchas gracias por su comentario. He recogido testimonios de personas de las inmediaciones y me contaron lo del intervalo del semáforo. Posiblemente, ocurre eso que me dice: la gente intenta cruzar cuando ya está en ámbar u observando el semáforo para peatones. Yo mismo, hace unas semanas, fui testigo de una moto que circulaba por Otero Ulloa hacia Marín y ya estaba bajando un coche desde Castro. Acabaron a gritos. En el momento en que yo me giré, el semáforo estaba en rojo y la moto ya llegaba a la farmacia. Con lo cual la culpa había sido de la moto que, seguramente cruzó en ámbar.Una práctica bastante habitual,me han dicho.
Gracias a ti por mantenernos informados
El problema es que más de algún cazurro va a más de 50 por q es una recta con bastante visibilidad y le acaban pisando, si todos respetaramos el limite no habría tanta desgracia, me alegro que en este caso quedara en un gran susto
Un abrazo.