Tres años sin cambios. El Hotel Libertad no avanza y resulta cada vez más peligroso pasar por su lado. Pese a que los propietarios han colocado una malla para evitar que los cascotes hagan daño a los transeuntes, la realidad que los desprendimientos ponen en liza la seguridad de los vecinos.

En junio de 2023, los dueños del mismo solicitaron un cambio de uso en junio de 2023 para pasar de hotel a uso residencial donde crear viviendas de lujo. Durante las pasadas Navidades, en rueda de prensa de María Ramallo, Diario Marín preguntó por las obras, pero la Alcaldesa aseguró que estaban a la espera después de comprobar que la habilitación de la última planta no contenía las medidas mínimas aplicadas por ley. Ante este suceso, nada más se volvió a decir.
En el último pleno del Concello, BNG preguntó por la garantía de seguridad para los transeúntes sin que nada se dijera de este asunto. Otra obra que parece llevar más tiempo del esperado es el edificio Balandrón, dentro del casco histórico. La falta de mano de obra vuelve a ser la excusa perfecta para que remodelación de infraestructuras en Marín se prolonguen sine die.
