La nueva instalación en el ‘Cemiterio de Chalanas’, en pleno centro de Marín, justo al inicio del Paseo Alcalde Blanco, ha quedado abierta en esta última semana sin que haya transcendido su inauguración o se le haya dado publicidad alguna al respecto por parte del Concello. Quizás para evitar nuevas polémicas entre detractores y defensores, partidos políticos y en general, vecinos de Marín, que durante más de un año se han enfrentado unos con otros por esta infraestructura.
La remodelación del comienzo del Paseo Alcalde Blanco, donde se incluye esta instalación, sin embargo, sí ha sido festejada por los más pequeños que la han convertido en la nueva atracción del verano. Pese a que el baño está prohibido en los puertos, muchos niños, anhelantes de aventuras, han empezado a saltar desde la plataforma al final de la rampa pero también desde el muro que separa la gran charca de las embarcaciones de recreo sin que nadie se haya percatado del gran peligro que supone tirarse al agua o jugar sin la vigilancia de ningún socorrista.

Ante esta situación, Diario Marín, no ha dudado en sacar fotografías que prueban este reportaje, eso sí, preservando su identidad y alertándoles de que no se tiraran desde el muro de piedra, como se puede observar en las fotos.
Niños tirándose desde el muro
Para los pequeños, la mayoría de ellos llegados de Madrid y otros del mismo municipio, de muy corta edad, no más de 12 años, aseguraban que «era un lugar totalmente nuevo, porque habían venido veranos anteriores y no la habían visto nunca y la veían muy divertida para tirarse».
Esto realza la inocencia con la que ellos ven este tipo de juegos. Después de lo vivido estos últimos días en relación a dos menores fallecidos en la playa de Aguete y al río Lérez por una actitud ajena al peligro cabe llamar la atención de las autoridades sobre las escasas medidas de seguridad que rodean a esta instalación. En el caso de que no esté todavía terminada al 100% la obra, parecería más prudente impedir el acceso a los más pequeños para que sus juegos no pongan en riesgo su integridad.

¿Náutico, deportivo, baño?
Con todo, el último reducto de pescadores de la villa marinera tendrá a partir de ahora un uso náutico-deportivo, como así reza el cartel de la entrada, pero abierto al parecer a la natación y al baño pese a no contar con los servicios necesarios como es un socorrista.
Con ello, el ‘cemiterio de chalanas» no se convertirá en una piscina de agua salada del centro del municipio, como pretendía la Edil de Marín, María Ramallo, pero tampoco quedará para las antiguas embarcaciones. Al final, ese espacio quedará convertido en algo extraño, compuesto por una nueva rampa-pasarela que desemboca en una plataforma con una escalera cromada por donde bajar al agua.
Jardinería y paseo peatonal
Sin embargo, faltaría aún mucho por remodelar. Como puede observarse en la imagen del diseño gráfico para el nuevo «Cemiterio de Chalanas» todavía no han comenzado las obras para la jardinería, los bancos o el paseo peatonal. La Alcaldesa de Marín, María Ramallo, había asegurado que primero se procedería a la limpieza y acondicionamiento de la dársena, algo que ya se ha realizado y después se podría acometer ese peatonalización.
La segunda etapa que consistía en la urbanización del entorno, una obra que en un principio estaba planificada que fuera ejecutada por Castro Figueró, según se explicó en el Faro de Vigo en marzo de este mismo año, por un total de 355. 360 euros, aún podría quedar pendiente.
La idea inicial supondría crear un plan de peatonalización y ajardinamiento de la parcela situada entre el mar y la zona portuaria del Puerto de Marín, un remodelado que el Ayuntamiento tenía previsto terminar para finales del año 2025.


Lo que sí parece que ya sí se han ampliado han sido las plazas para pequeñas embarcaciones de recreo. El cambio ha sido ampliamente criticado por la oposición.
El primero que se opuso a esta nueva edificación fue Manuel Pazos Lamoso, el portavoz socialista del Concello. Pero no ha sido el único. Tino Iglesias, del BNG, presentó el pasado mes de mayo una alegación formal al proyecto del Gobierno del PP en Marín, que incluye una pantalán flotante para embarcaciones deportivas.

En este sentido, la formación nacionalista también consultó a Puertos del Estado la viabilidad de adaptar el uso de la dársena y la lámina de agua del Paseo Alcalde Blanco para actividades de baño, ya que entonces explicó «la regulación actual prohibe tales prácticas en la instalaciones portuarias». La polémica vuelve a estar servida.

A la entrada de la instalación se puede contemplar el panel donde se describe el motivo de la infraestuctura «Recuperación para uso náutico-deportivo» de la dársena portuaria más conocida como «Cemiterio de Chalanas». El proyecto se incluyó dentro de Plan de Sostenibilidad de Turismo de Marín y según consta tuvo un presupuesto inicial de 270. 733 euros, financiados por los Fondos Next Generation, en los que participaron Unión Europea, Estado y Concello de Marín.