Era el lugar soñado para muchos. Con el mar de frente, la arena fina, rodeada de un entorno verde y la brisa del Atlántico única mezclada con el olor a eucalipto, pero sólo podía ganar la licitación del Concello de Marín uno y ha sido Sergio Santiago, conocido por Deluxe Cóctel Bar y In Mare Copas, en la rúa Echegaray, el único local con licencia para trabajar en horario nocturno. Sin embargo, pese al potencial de Semana Santa, donde se espera un clima suave, el empresario reconoce que aún le falta por acondicionarlo y la instalación del mobiliario.



Los turistas tendrán que esperar hasta después de estas vacaciones de Semana Santa para estrenarlo. El nuevo Portocelo Gastro-Bar, regentado por Sergio Santiago, con veinticinco años de experiencia en el sector de la restauración de los 47 que tiene abrirá sus puertas cuando logre estar completamente acondicionado. Lo hará con un producto de cercanía, tradicional, pero cuidando con exquisitez la presentación y la ambientación. Ofrecerá desde el clásico pulpo, calamares, pescado, carne hasta los arroces que tanto apetecen después de un buen baño, pero con un toque especial, según detalla.

Pero su oferta no sólo se limitará al verano, con la llegada de los turistas, sino que pretende ser continuista a lo largo del otoño, invierno y primavera, independiente del tiempo, para ofrecer un servicio de ceremonias y eventos. «La idea es potenciar el lugar para dar servicio no sólo a los turistas sino también a la gente de Marín que tiene que celebrar algo, desde las BBC (bodas, bautizos a comuniones) a un encuentro empresarial, gracias al jardín y un comedor donde pueden entrar hasta 40 personas», explica Sergio. Y, además, crear un menú ejecutivo para todo el año.
Jardín para eventos
Para la inauguración tiene previsto realizar un evento VIP con invitación de la clase política, mediática y el mundo empresarial, donde habrá una selección de gastronomía, música e, incluso, una proyección. Para disfrutar de un selecto entorno paisajístico, ha contratado a Nova Paixase (José Souto) con la idea de ambientar el jardín para dotar al lugar de una experiencia única con unas vistas maravillosas.

«Vengo del mundo de la hostelería, donde he gestionado el Merendero de Mogor y le doy tanta importancia a la cocina como a la presentación», añade. Por eso, ha contratado también a dos cocineros con gran escuela, uno de ellos con experiencia en Los Tres Monos y la Escuela Naval, y el otro en la Playa de Lapamán y Ultramar.
Para este hostelero de San Xulián, el cambio de su profesión funeraria a la hostelería surge tras el desgaste psicológico, en plena pandemia. De trabajar en San Mauro a dedicarse a la cocktelería con Deluxe, siempre con ganas de innovar y salirse de lo habitual, gracias a sus conocimientos financieros y su experiencia. Una vuelta de tuerca a los negocios.