Pocas son las actividades sociales y deportivas en el entorno de Marín con necesidades de financiación que no acceden a algunas de las ayudas previstas por Ence de 3 millones de euros que se destinan al Plan Social para reducir el impacto de la celulosa de Lourizán. Son ayudas y compra de voluntades que la compañía afronta en su política de responsabilidad social corporativa, como hacen otras firmas, cementeras, petroleras, para conseguir que las consecuencias ambientales de su productividad no lastran su imagen social.
¿Quiénes son los destinatarios de estas ayudas? Si echamos un vistazo a la convocatoria pueden concurrir tanto entidades reguladas en la Ley 49/2002, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos al mecenazgo, como empresas y profesionales que realizan actividades mercantiles e incluso personas físicas y Asociaciones que no cumplen con algún requisito de la citada norma y Asociaciones sujetas a la Ley1/2002. Para ser validada su actividad, deben presentar un Certificado de no estar en deuda ni con la Xunta ni con la Agencia Tributaria ni Seguridad Social.

Pero, además, en cada solicitud deben añadir una Memoria Explicativa según un modelo preparado por al empresa, un Presupuesto con Facturas Pro-Forma así como los permisos pertinentes si el proyecto necesita de autorizaciones de obra fuera de su propiedad.
Lo que resulta extraño es que esa memoria no se tiene que enviar hasta que se conceden las ayudas, justo al final del proceso cuando ya se conocen los adjudicatarios. ¿Entonces cómo se conocen sus metas y objetivos? ¿Qué tipo de baremo se utiliza? ¿Quién es el jurado para realizar la selección? En la página web de Ence específica para el Plan Social no se aclara ninguna de estas cuestiones. Teniendo en cuenta que la mayoría de los proyectos son pequeñas asociaciones que no cuentan con personal expertos en finanzas, tampoco se sabe quién elabora las memorias.
Muchas actividades promovidas por el Concello de Marín (PP) salen adelante gracias a esta financiación añadida, que en tiempos de unas arcas bastantes limitadas tras la puesta en marcha de la construcción del Auditorio de 6 millones de euros y otro tipo de infraestructuras en la localidad, caen como agua de mayo. Asociaciones, empresas, profesionales acuden al Concello para solicitar patrocinios y éste siempre cuenta en ‘petit comité’ la posibilidad de pedir las ayudas de Ence para redondear las cantidades pero siempre ellos liderando la gestión. Con esos abonos más las subvenciones que ofrece la Diputación de Pontevedra (también PP) y la Xunta (PP) todo resulta financieramente más viable.
El peso de Ence en la cultura – Diario Marín
Vila do Libros y Ence
Es el caso de la próxima «Vila do Libro», una iniciativa catalana entre distribuidoras y librerías catalanas (Xarxa de Llibres www.xarxadelibres.cat) fomentada por el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya, cuentan con el patrocinio de Ence y 15.000 euros del Concello.
Poner este proyecto en marcha cuenta en parte con la financiación de la celulosa, con el apoyo de las instituciones catalanas y gallegas, sin embargo, apenas bonifican a los autores gallegos integrados en la Asociación Gallega de Escritores (AGER) que tan precariamente asumen su trayectoria literaria.

La Asociación Pola Defensa de la Ría, que preside Antón Masa, realiza una fuerte campaña y una manifestación multitudinaria que en este 2025 tendrá lugar el próximo 1 de junio desde las Alamedas de Marín y Pontevedra para denunciar la ubicación de Ence en la Ría y Altri en el río Ulloa.
Seis líneas de Actuación
La resolución de la convocatoria para este año de los 3 millones de euros de la quinta edición, en donde la celulosa ha invertido ya 15 millones de euros, se divide en cinco líneas de actuación que son las siguientes:
- Promoción de la inclusión social: 530.000 euros
- Recuperación y cuidado del entorno: 550.000 euros
- Educación y cultura: 450.000 euros
- Emprendimiento e innovación: 700.000 euros
- Deporte de base y de élite: 700.000 euros
- Administración, gestión, comunicación y digitalización de las ayudas: 70.000 euros.
Actualmente, la fase en la que se encuentran la dotación de estas ayudas es la de la Validación de las Solicitudes. Después queda el momento de comunicar a las entidades beneficiarias, la firma del convenio con las entidades bancarias, el seguimiento del cumplimiento de los objetivos marcados por las entidades y la presentación de memorias justificativas de entidades beneficiarias.