Ayer fue el Día Grande de Marín. Se celebró San Miguel 2025 y la Danza de Espadas. La villa se llenó de blanco inmaculado y cintas de colores rojos y azules. Los marinenses recordaron a quienes ya no están. Su origen marinero, su pasado. Los danzantes bailaron tras la Misa Solemne en honor a San Miguel, por las calles y las plazas de la villa, acompañados de los acordes de las gaitas y la gente. Un día para la memoria.

Presidentes de honra
En el acto institucional, se nombraron como Presidentes de honra a Marta Villaverde Acuña, la recién nombrada consejera del Mar da Xunta de Galicia y también a Tomás Clavijo Rey-Stolle, el nuevo director de la Escuela Naval Militar de Marín.
Por su trayectoria profesional, recibieron la distinción Cofrades de Honra a Jorge Cubela, diputado de Cultura de la Diputación de Pontevedra, en reconocimiento por la labor cultural en las tradiciones así como por el compromiso en la difusión de la ancestral festividad de San Miguel y Danza das Espadas. También Teresa Rodríguez Davila, Presidenta do Grupo Meigas e Trasgos, por su implicación y apoyo en la Danza de Espadas de Marín durante cincuenta años custodiando la festividad del Patrón de Marín.







El presidente do Padroado de Mareantes San Miguel, Celso Méndez, destacó que «durante este día, as rúas de Marín vibran coa representación da Danza das Espadas, un dos legados históricos máis antiguos da nosa vila e de toda a provincia no que homes e mulleres, nenos e nenas, danse a man para honrar a memoria e a tradición. É neste xesto onde reside a forza do noso pobo, que se une para seguir tecendo a nosa historia presente e futura».
Madamitas
También la alcaldesa, María Ramallo, contó en su discurso los pasos de la procesión, tras la Misa Solemne. Mencionó as Madamitas, «que arderán na súa honra, facéndose aínda mais forte para encarar a súa chegada á Praza do Reloxo e facer a ofrenda aos negos danzantes que nos recordan todo año que ese día se baila para San Miguel. Santo protector de mariñeiros e pescadores, do noso mar, mestura de paixón, relixiosidade e alma mariñera».




Danzantes Oro y Plata
Además, de los Cofrades de Honra, se ofrecieron las espadas de oro y plata a los danzantes. Las Espadas de Oro que se reciben por cumplir veinte años bailando y recayeron en Dona Antía Rey Esperón Naara Manso Acuña, Cristina García Fraga, Eva Vilariño Novegil, Sebastián Portas Molino, Antonio Recamán Riobó, Tania Rey Barros, Sara López Otero y Carla Santiago de Rosario.


Por su parte las Espadas de Plata, por los diez años, fueron para Agustín Garzón Ramírez, Pablo Portas Polo, Crisanto Marcelino Canosa, José Manuel Santiago Souto, José Antonio Blanco Trabazo, Victor Vidal Carregal, Vera González Ignacio, Elvira Okuto Kouletio, Mariví Blanco Fariña, Alejandro Rivadulla Tilve, Breixo Recamán Montenegro, Daniel Hervés Fernández, Carmen Recamán Riobó y Vanesa Montero Paz.




Tras todas estas distinciones, empezó la Danza de Espadas por todo el municipio y la procesión, donde no faltó el chaparrón tradicional de agua a quienes bailaban o a los medios de comunicación. La jornada festiva acabó con una comida de todos los danzantes.