Cuando el agua reclama gestión

La gestión pública debe ir más allá de las medidas reactivas de emergencia. Pontevedra, Marín y los gobiernos autonómico y estatal necesitan coordinar estrategias que integren la adaptación al cambio climático.
11 de febrero de 2026
1 minuto lectura
La emergencia climática es una realidad en nuestra vida cotidiana.

Los embalsamientos de agua en la carretera entre Marín y Pontevedra de estos últimos días no son hechos aislados ni meros inconvenientes de tráfico. Son la expresión local de un fenómeno mayor que afecta a toda la comarca de Pontevedra.

La reciente borrasca Leonardo ha provocado inundaciones que han obligado a cerrar, nuevamente, la autovía PO-11 entre las dos ciudades, colapsando rutas alternativas con embalsamientos y retrasos de hasta horas en los desplazamientos cotidianos.

Temporal. Marín. Carreteras cortadas e inundadas. Agua. LLuvia.

Asimismo, las lluvias intensas han anegado barrios como Os Praceres y Valdecorvos, en Pontevedra, debido a una canalización insuficiente, causando cortes de vía y graves dificultades para residentes y tráfico pesado.

Praceres, Valdecorvos

Estos episodios, que se repiten con mayor frecuencia, están vinculados de acuerdo la comunidad científica, a un clima más cálido que genera atmósferas con mayor capacidad para retener humedad y desatar lluvias intensas, situación observada también en otras áreas de España y Europa con impactos severos.

Temporal. Marín. Carreteras cortadas e inundadas. Agua. LLuvia.

El impacto no se limita al transporte. Afecta a la vida urbana, a la movilidad cotidiana, a la seguridad de personas y bienes, y pone de manifiesto la limitación de infraestructuras de drenaje y gestión del agua pensadas para otra realidad climática. La saturación de vías y la incapacidad de evacuar el agua con rapidez aumentan el riesgo para conductores, peatones y comercio local en una zona que vive del dinamismo metropolitano.

Estrategias y futuro

Ante esto, la gestión pública debe ir más allá de las medidas reactivas de emergencia. Pontevedra o Marín junto a los gobiernos autonómico y estatal necesitan coordinar estrategias que integren la adaptación al cambio climático. Necesitamos inversiones en sistemas eficientes de drenaje urbano, gestión de ríos y regatos, mejoras en la canalización y planificación que se anticipe a episodios extremos, no solo que los remedie.

Asimismo, estos esfuerzos deben acompañarse de una política pública más amplia de reducción de emisiones para enfrentar el origen del problema. Pontevedra ha sido referente en algunos ámbitos de transformación urbana. El desafío ahora es dar un paso más y asumir que el clima ya ha cambiado.

Gobernar en este contexto implica tomar decisiones valientes, basadas en la ciencia y en el interés general. Cada episodio extremo que se repite nos recuerda que no actuar también tiene consecuencias. No se trata de alarmismo, sino de responsabilidad democrática. La ciudadanía merece respuestas planificadas y medidas sólidas que protejan vidas y actividades económicas frente a fenómenos que, aunque temporales, son cada vez más habituales y peligrosos.

El agua que hoy embalsa carreteras puede mañana inundar hogares si no elevamos la ambición de nuestra gestión pública y el compromiso con el clima.

Sara Martinez

Sara Martinez

✍Directora de Opinión y Política en Diario Marín
🎓 Licenciada en CC de la Información en CEU San Pablo Cardenal Herrera
📰 Periodista en Levante-EMV, 📻 Radio Valencia-SER, 🗞 Agencia EFE
📢 Dircom en el Ayuntamiento de Mislata (📍 Valencia)
👩‍🏫 Profesora de Periodismo en la Escuela Superior de Negocios ESNE Valencia
📱Periodista en el Gabinete de Prensa de la Subdelegación de Gobierno de Pontevedra
Colaboradora de opinión en Galicia 24 horas y Mislata News
💻 Comunicación en redes | 📱 Community Manager
🗣 Educomunicadora en el Colexio de Xornalistas de Galicia
🎙 Podcast Desmontando Bulos en Ocionews Radio
✍ Escritora | Autora de La Rima de tus Huellas 🐾

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