Hoy, 11 de marzo, el Concello de Marín ha preparado la primera jornada de varias que se van a realizar para que los vecinos marinenses acudan a debatir qué tipo de Casco Histórico y barrio marinero de Cantodarea se quiere para el municipio. Mañana, 12 de marzo, a la misma hora y mismo lugar, le seguirá la Mesa Sectorial de dinamización comercial y el 13 de marzo, la de los agentes de construcción.

El debate sobre el Casco Viejo comenzará a las 19 horas en el Museo Torres para anunciar las principales novedades del Plan Especial de Protección (PEPRI) para el Casco Viejo y el Barrio de Cantodarea. Están llamados a participar quienes tengan inmuebles dentro de estas zonas porque son ellos quienes mejor conocen su entorno y los problemas que se derivan de allí.

Museo Torres, hoy a las 19h
Además, de agradecer la deferencia de la invitación destinada a la vecindad con propiedades en esas zonas, también parece positivo que la jornada cuente con una explicación técnica sobre el marco normativo de ambos barrios, así como los objetivos de rehabilitación y las limitaciones físicas del centro histórico. Todo ese contexto resulta imprescindible para luego prolongar la charla con las problemáticas específicas de cada área.

En este sentido, se estima que tras los datos técnicos, los ciudadanos se reúnan en grupos de trabajo por cada zona para proponer soluciones en común al final del encuentro.
Participación ciudadana
Se trata pues de una oportunidad única para dejar escuchar la voz de las personas implicadas, para exponer y debatir. De ahí que desde Diario Marín instemos a la participación ciudadana como única fórmula para conseguir soluciones a los problemas.

Se trata de aportar ideas para que el Casco Viejo de Marín vuelva a relumbrar como hacía años y que la identidad marinera del barrio de Cantodarea no se pierda. Se trata de evitar destruir para reconstruir preservando la identidad de Marín.
Estribela, Cantodarea, todo Marín, tiene la obligación de luchar para que las preciosas casitas de marineros se conviertan en un atractivo turístico y homenaje, respetando su estructura, intentando no echarlas por tierra, para que no olvidemos que hasta allí llegaba el mar, nuestro mar, como es el caso del famoso restaurante Casa Pilán.

El cuidado, la excelencia provocan que nuestro entorno tenga ese sabor marinero que a todo el turismo que nos visita, aprecia. Si dejáramos ese sabor, ese tono, Marín ya no sería Marín, nadie querría venir a visitar una urbe con edificios públicos como el Auditorio sin ningún tipo de identidad marinera, por muy moderno que fuese. Ahora toca decidir sobre el Mercado de Cantodarea, ya demolido, para saber qué tipo de uso resulta necesario para el barrio.

Rehabilitar siempre manteniendo la esencia es lo más importante para un arquitecto, como lo es para un editor que mejora una obra. La cuestión siempre es «mejorar», no transformar.
