Octubre en rosa de Halfeti: 761 nuevos casos de cáncer de mamá en 2023 y 774 se estiman en 2024

Desde 1988 la OMS señaló el 19 de octubre como el Día Internacional contra el cáncer de mama. Un día para concienciar sobre la importancia de la detección temprana y los tratamientos efectivos para combatir la enfermedad. Una fecha que señala este décimo mes del año como el octubre rosa donde poner el foco en la salud específica de la mujer y sus circunstancias.
20 de octubre de 2025
3 minutos de lectura
Desde 1990, la cinta rosa es el icono de la lucha contra el cáncer de mama.

Desgraciadamente, esa detección temprana se ha visto empañada en esta última semana con un desgraciado fallo en la gestión sanitaria de la que dependemos todos y todas. Un octubre que nos ha quedado con un tono de rosa de Halfeti en un descaro contra la ciudadanía, dejándonos a los pies de un sistema que falla en la esencialidad de la prevención y la saturación de un servicio vital para la mujer.

Más allá de las responsabilidades, es cierto que el foco debe ser la salud específica en este caso de las mujeres. Una vez más, la esencia informativa queda desfigurada en el mensaje simplista donde seguir tirándose los trastos, dejando en medio a lo prioritario que sigue siendo la salud preventiva y efectiva de cada una de las mujeres de nuestro país.

Datos en Galicia

En Galicia, el cáncer de mama sigue siendo una cuestión de salud pública, de ciencia y, sobre todo, de derechos. En la provincia de Pontevedra, los datos de 2023 y las proyecciones para 2024 reflejan un panorama en el que conviven la mejora diagnóstica con desafíos aún pendientes.

Durante 2023 se estimaron 761 nuevos casos de cáncer de mama en Pontevedra, y para 2024 la previsión asciende a 774 diagnósticos, lo que lo consolida como el tumor más frecuente entre las mujeres de la provincia.

La edad media de diagnóstico, situada en torno a los 58 años, es la más baja de los últimos tres ejercicios, un dato que invita a reflexionar sobre el rejuvenecimiento de algunos casos: al menos una decena de mujeres menores de 40 años fueron diagnosticadas recientemente, fuera del rango habitual del cribado poblacional.

Centro de Salud de Marín.
La prevención desde la atención primaria es objetivo en la diana de la supervivencia.

Objetivo preventivo

El programa de detección precoz del Servizo Galego de Saúde (SERGAS) mantiene una alta participación, cercana al 82 % en Pontevedra y al 87 % en O Salnés, cifras que superan con holgura el objetivo europeo (75 %).

En 2023, se exploraron más de 24.000 mujeres, detectándose 48 casos malignos solo en estos dos distritos. Un logro de salud pública que demuestra la eficacia de un sistema que, cuando llega a tiempo, salva vidas.

Pero no todas las detecciones proceden del cribado: en el área de Pontevedra-O Salnés, el 31 % de los diagnósticos llegaron por ese programa, mientras que un 40 % se detectaron por la “vía rápida” tras la aparición de síntomas.

Este dato sugiere que todavía hay un margen de mejora en la detección precoz y en la sensibilización para acudir a las revisiones preventivas. Mucho más cuando datos del Rexistro Galego de Tumores (REGAT) sitúa a la comarca de O Morrazo entre las que tienen tasas de incidencia de tumores en mujeres relativamente elevadas (entre 400-480 nuevos casos por 100 000 habitantes) para todos los tipos de tumores.

Diagnóstico tardío

La supervivencia neta a 5 años, situada en torno al 85,5 %, es un dato esperanzador. Sin embargo, cuando el diagnóstico se produce en fases avanzadas o metastásicas, la supervivencia cae al 25 %, una brecha que trasciende lo clínico y entra de lleno en el terreno de la equidad sanitaria.

Más allá de las cifras, lo que se dibuja es un mapa de desigualdades latentes: mujeres más jóvenes fuera del cribado, diferencias entre zonas rurales y urbanas, o entre quienes tienen fácil acceso a los servicios sanitarios y quienes deben desplazarse kilómetros para una mamografía.

La igualdad real en salud exige más que buenos indicadores globales: implica asegurar que nadie quede atrás por su edad, su código postal o su condición social.

También resulta esencial recordar que la batalla contra el cáncer de mama no termina con la supervivencia. La calidad de vida tras el tratamiento —fatiga, dolor, alteraciones cognitivas, impacto emocional o sexual— sigue siendo un terreno poco visibilizado. En 2023, más de 500 personas (entre pacientes y familiares) fueron atendidas en la provincia en programas de apoyo psicosocial, un servicio fundamental que debería estar garantizado y extendido.

Hospital Montecelo. Entrada.
La prevención y el avance del servicio sanitario son imprescindibles.

La necesidad de avanzar

Es imprescindible la revisión de tres ejes urgentes de actuación y que debemos exigir vivamos donde vivamos. En primer lugar la cobertura universal y sin vacíos territoriales. Una meta fijada en el 95% o más de las mujeres elejidas para el cribado y con una especial atención en los municipios donde se sigue sin llegar al 70%.

Por otra parte es necesario revisar las franjas de edad para incorporar a mujeres menores de 50 años en los cribados y, especialmente, cuando se añaden factores de riesgo. Y, por último, la transparencia en los plazos y la calidad del servicio. Hay que exigir garantías sobre la comunicación de los resultados, la actualización de equipos y personal sanitario. Y lo más importante, ese acompañamiento psicosocial para las mujeres diagnosticadas para vivir el proceso de curación y tratamientos.

Tal vez la valentía de las mujeres que han salido a la calle estos días, sea una vez más, el motor de los sueños para hacerse realidad en una sociedad que aún necesita demasiados empujones y priorizar lo importante.

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