Quienes apestan la tierra

El auge de discursos extremos y la normalización del agravio están deteriorando los fundamentos democráticos. En este análisis se señala cómo la prisa, la desinformación y los viejos tics de la intolerancia vuelven a imponerse, y por qué la decencia colectiva sigue siendo el último dique.
12 de diciembre de 2025
2 minutos de lectura
Antonio Machado, el poeta más joven de la generación del 98.

Decía el poeta de los cantares y de los caminos que aquellos “pedantones al paño” eran “mala gente que camina y va apestando la tierra”. Una imagen que no pierde vigencia: demasiadas sociologías del pasado han encontrado asiento en nuestro presente, y no siempre para bien.

Avanzamos distraídos entre acertijos sin sentido que sólo buscan apartarnos de la enseñanza que debería guiarnos en tiempos en los que lo viral desprecia a la colectividad.
Habitamos un paisaje saturado de paralelismos forzados, donde la verdad se desmiembra entre polaridades que simplifican la existencia.

Torcemos los argumentos por permanecer en el bando que nos halaga, aunque ello suponga encumbrar autarquías impropias de una sociedad democrática. Es, quizá, uno de nuestros deportes predilectos: vencer aunque no convenzamos.

Seducidos por la prisa

Nos encaminamos hacia celebraciones cada vez más anticipadas, arrastrando un malestar que anuncia mucho ruido y pocas nueces. Hemos acelerado tanto el ritmo del conocimiento que terminamos por trivializar lo esencial, olvidando que seguimos cabalgando sobre la misma mula vieja, seducidos por una prisa que apenas sabemos explicar.

“Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar”

Antonio Machado

Mientras tanto, la mayoría contempla en silencio cómo se impone una premura insolidaria, repitiendo el cazo del oprobio que cada día huele peor. Es una deriva extraña, que nos sonroja por desleer los capítulos de nuestra propia historia, mientras algunos deambulan refugiados en la nostalgia de sus silencios.

No cabe duda de que el envalentonamiento de ciertos melancólicos ha levantado una caravana de tristeza que poco dice de nuestro presente, pero sí alimenta esa sombra negra que ya atormentaba a Machado.

Al repasar la alfombrilla del pasado descubrimos demasiados tics que hoy sustituimos por clics, empeñados en seguir contaminando la convivencia en lugar de fortalecer los valores que deberían ser esenciales en cualquier poder que aspire a representar a la ciudadanía con humildad y responsabilidad.

Avanzadilla de decencia

Aun con este camino erosionado por nuestras propias manos, no deberíamos olvidar lo imprescindible. Frente a la falta de decoro de algunos, persiste el silencio vigilante de muchos: esa avanzadilla de decencia que ha sostenido siempre la dignidad de las calles.

No todo vale para mantenerse en el candelero de la mentira ni para degradar al adversario. No todo sirve para justificar la incapacidad de construir aquello que es básico en una democracia libre: respeto, escucha y compromiso común.

Algo empieza a oler a podrido cuando quien denuncia la injusticia termina castigado. Llegará un momento en que las buenas gentes, las que “laboran, pasan y sueñan”, vuelvan a pisar esta tierra. Como escribió Machado con la serenidad de saber que, “si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar”. Tal vez quienes hoy apestan la tierra sean, sin quererlo, el ruido final que nos despierte de tanta deshonra.

Sara Martinez

Sara Martinez

✍Directora de Opinión y Política en Diario Marín
🎓 Licenciada en CC de la Información en CEU San Pablo Cardenal Herrera
📰 Periodista en Levante-EMV, 📻 Radio Valencia-SER, 🗞 Agencia EFE
📢 Dircom en el Ayuntamiento de Mislata (📍 Valencia)
👩‍🏫 Profesora de Periodismo en la Escuela Superior de Negocios ESNE Valencia
📱Periodista en el Gabinete de Prensa de la Subdelegación de Gobierno de Pontevedra
Colaboradora de opinión en Galicia 24 horas y Mislata News
💻 Comunicación en redes | 📱 Community Manager
🗣 Educomunicadora en el Colexio de Xornalistas de Galicia
🎙 Podcast Desmontando Bulos en Ocionews Radio
✍ Escritora | Autora de La Rima de tus Huellas 🐾

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