Un estudio de la Universidad de Vigo alerta del impacto del calor sobre los bivalvos

La investigación de la Universidad de Vigo revela hasta qué punto el cambio climático amenaza especies clave como almejas y berberechos en los ecosistemas costeros del noroeste de España.
31 de julio de 2025
1 minuto lectura
imagen mariscadora

Un estudio científico desarrollado por investigadores de la Universidad de Vigo analiza la vulnerabilidad de cuatro especies comercialmente importantes de bivalvos frente a futuras olas de calor atmosféricas proyectadas hasta finales del siglo XXI.

La investigación se centra en especies clave como la almeja fina (Ruditapes decussatus), la almeja japonesa (Ruditapes philippinarum), la almeja babosa (Venerupis corrugata) y el berberecho común (Cerastoderma edule), que generan aproximadamente 45 millones de euros anuales y dan sustento a 4.300 pescadores en la región gallega.

Modelos climáticos

Utilizando programas informáticos avanzados para estudiar el clima del futuro y basándose en infinidad de datos y variables, los científicos han calculado que, si se sigue el actual ritmo de contaminación, habrá unas 88 olas de calor muy fuertes entre los años 2025 y 2099, observando un incremento significativo en frecuencia, duración e intensidad a lo largo del siglo.

El estudio, elaborado en la Ría de Arousa, revela que las zonas interiores de las rías son particularmente vulnerables al calentamiento, con temperaturas medias y máximas superiores en 2°C y 4°C respectivamente comparadas con las áreas exteriores, debido a su menor profundidad y mayor sensibilidad a las condiciones atmosféricas locales.

Los resultados demuestran que la respuesta térmica de los bivalvos varía significativamente según su profundidad de enterramiento y tolerancia fisiológica. Las especies V. corrugata y C. edule, que se entierran a menor profundidad (1-7 cm), experimentaron exposiciones prolongadas a temperaturas superiores a sus umbrales óptimos, llegando hasta 12 y 6 horas diarias respectivamente durante los períodos más críticos.

En contraste, R. decussatus y R. philippinarum, que se entierran más profundamente (3-8 cm), mantuvieron temperaturas dentro de rangos tolerables durante todo el evento simulado.

La cofradía de Lourizán ya sufre los efectos

En un artículo publicado en Diario Marín Mari Carmen Vázquez,  presidenta de la Cofradía de Pescadores de San Andrés de Lourizán,  ya avisó de la necesidad de compatibilizar el cobro por cese de actividad con labores clave como la limpieza, traslado y siembra en los bancos marisqueros gallegos. Estas actividades, esenciales para la regeneración de la ría y la calidad del marisco, están actualmente limitadas por la normativa vigente y el cambio climático.

Diario Marín

Diario Marín

Web Master

Deja un comentario

Don't Miss