Mientras el resto de España comenzó este lunes, 8 de septiembre, las clases, Marín estuvo de fiesta local, la Virxe do Porto, por lo tanto fue ayer el primer día para los escolares de Infantil, Primaria, Secudaria y Bachillerato del municipio. Los más pequeños de la guardería sí pudieron comenzar el pasado 4 de septiembre y para ellos, la vuelta de este martes será menos sorpresa.
Durante estos días, los comercios de Marín dedicados a papelería, librería y material escolar han estado a rebosar con padres inquietos por no llegar a tiempo a la reapertura de la enseñanza. Ayer, algo más calmados, comienza un año 2025/2026 que se presenta duro pero a la vez ilusionante y esperanzador. Para los padres, supone la vuelta a la realidad sin tantos problemas de conciliación familiar.

Claves para volver a la rutina
La vuelta al cole puede, en ocasiones, producir estrés y nerviosismo a los niños. Generalmente, los niños con mayores reticencias, según los expertos, se encuentran en escolares con dificultades de aprendizaje, trastornos de déficit de atención, o problemas emocionales de adaptación, pero el resto también se inquieta ante el cambio de aires. Para paliarlo o minimizar algo los efectos de una vuelta al colegio, se recomiendan tomar medidas preventivas:
1.- Preparación. Primero, sería conveniente hablar a los niños de que el verano se termina y que hay que afrontar un curso nuevo. Esto lo suelen hacer los padres semanas antes de comenzar. En Marín, ayuda especialmente el cambio de tiempo. Del sol diario a una mayor inestabilidad climática.
2.- Ilusión. Luego, nada más comenzar, involucrarlos en la ilusión de un nuevo comienzo, una nueva rutina. Para ello, es preciso involucrarlos en la elección y organización de los materiales. En preguntarles por sus amigos, sus nuevos profesores.
3.- Motivación. Durante el curso, los expertos aseguran que resulta más importante centrarse en el proceso de aprender y desarrollo como persona, que no tanto en las notas. La evaluación es un reto, pero no una meta. Cada padre debe reconocer el esfuerzo de su hijo, que no siempre es el mismo. Hay niños que se esfuerzan mucho y no consiguen ser brillantes en notas, pero sí en otros aspectos de la educación, en empatía, solidaridad, don de gentes. Todo eso hay que valorarlo.
4.- Ocio. Combinar deportes/ocio con estudio resulta esencial para un buen desarrollo.
5.- Manejar el estrés de los padres. Los padres, los tutores, los profesores se enfrentan estos días a grandes cambios. Comenzar una nueva etapa en el trabajo. Tener todos los materiales preparados. También los profesores. Todos ellos deben asumir el proceso con tranquilidad para aportar serenidad y confianza a los más pequeños.
Si el niño está bien, seguramente los padres puedan ir más tranquilos al trabajo y eso «hipoteticamente» sirva para rendir mejor a los más pequeños y a ellos mismos.
Doce centros educativos
Marín cuenta con 12 centros educativos en la localidad, de los que diez son públicos y dos privados concertados. En la mayoría de los colegios de Marín, el número de alumnos se mantiene a la baja.



Este reportaje ha sido elaborado con opiniones de los expertos en psicología. Las recomendaciones, por tanto, no son obra de la autora del artículo.