El museo de automoción más grande de España, Museo de Automoción e Historia, conocido por sus siglas, MAHI, se extiende por 15.000 metros cuadrados ubicados a pocos kilómetros de Marín, en Arteixo (A Coruña). Hasta allí llegan visitantes de todo el mundo para disfrutar de vehículos muy difíciles de encontrar y realizar un regreso al pasado único.
El MAHI es, sin lugar a dudas, uno de los grandes referentes del mundo del motor en la península. En él se encuentran joyas como un Pegaso Z 102 touring; un Hispano Suiza “La viajera” autobús de 1915; o un rarísimo Pegaso 500 Solo, además de centenares de vehículos de todo tipo.
Para los amantes del motor parar en este museo supone una auténtica inmersión en la historia de las cuatro ruedas. Es obligada visita igual que Santiago de Compostela para peregrinos o católicos, o el Guggenheim de Bilbao y Museo del Prado para los amantes del arte.

El MAHI, la cuna del automóvil, cuenta como nadie lo que hemos sido y lo que somos y no sólo respecto a la evolución del motor. Los retazos de historia impregnan todo el museo. Desde la ropa de la época, hasta los diferentes avances tecnológicos, teléfonos; televisores; radios y un larguísimo etc. Todo ello para instruir a los visitantes de los avances tecnológicos. Para contextualizar el paso del tiempo.

Muro de Berlín
El diorama del muro de Berlín separando los coches de las diferentes Alemanias se convierte en algo llamativo e inusual, que provoca la reflexión entre los más jóvenes y les permite imaginar lo que supuso aquella división.

Los talleres de restauración propios y anexos a las salas de exposiciones proporcionan una experiencia única para los visitantes. Pocos han escuchado sonar un organillo, una gramola o una caja de música de discos metálicos perforados de finales del siglo XIX.
Un museo vivo
La sala de exposiciones temporales no es lo único que insufla vitalidad a las instalaciones. Su restaurante acoge reuniones semanales con propuestas gastronómicas que giran cada semana sobre uno de los modelos de la colección.

Sus talleres de restauración dotan con sus trabajos, de savia nueva para las diferentes exposiciones. La agenda creada por la directiva, organiza talleres diferentes con fines lúdicos y pedagógicos.
La familia Jove ha soñado con este Museo desde hace décadas. Tras años de esfuerzo, trabajo y pasión, han cimentado uno de los mayores museos de la automoción de Europa. Un referente museístico en general.
Una colección de visita más que recomendable para deleite de los más apasionados del motor y también de los profanos en la materia.