El SUV más pequeño de Tesla se ha renovado recientemente, para mantener su liderazgo en ventas. Estamos ante un modelo cómodo, amplio, potente y con un consumo razonable. La unidad de pruebas equipaba tracción a las cuatro ruedas y gran autonomía, en definitiva, más de 500 cv que catapultan a la cima a este modelo de más de dos toneladas de 0 a 100 km/h en menos de 5 segundos.
No se trata de un deportivo y en general sus compradores pueden realizar una conducción relajada. Sigue siendo un SUV y su peso no invita a tomar las curvas con demasiados riesgos, pese a su buen aplomo. En conducción normal y uso eminentemente urbano, el vehículo tiene una autonomía teórica de casi 600 kilómetros.

Vehículo para casi todo
Es un espacioso coche con capacidad para cinco pasajeros y todo lo que deseen llevar con ellos. La calidad de los materiales ha mejorado, igual que le ha pasado a su hermano el Model 3, probado recientemente en Diario Marín.
Con una buena relación calidad, precio y autonomía, lo mantienen como uno de los referentes entre los vehículos eléctricos.
Su comportamiento en carretera es agradable, con una suspensión firme sin resultar dura y con buenos frenos. En ciudad, su consumo lo hace un coche muy aprovechable dado que en escenario urbano su autonomía aumenta. Pese a ello, sus grandes medidas lo lastran un poco a la hora de encontrar un hueco para aparcar.

Diseño más estilizado
Antaño los modelos de coches diseñados para Estados Unidos, Europa o Asia eran diferentes dado que los clientes así lo demandaban. La globalización ha permitido a las marcas crear modelos vendibles en todos los mercados.

Este SUV ha renovado su estética con unas líneas más suaves, mejorando la aerodinámica. Ha añadido ópticas singulares tanto delante como en la parte trasera que reafirman la percepción de modelo futurista.
Su línea es deportiva pese a tratarse de un vehículo elevado, al estilo de los primeros BMW X6.
Su fortaleza, gran rodador
Su aplomo al circular por carretera, gracias a una buena suspensión y la colocación de las baterías, manteniendo un bajo centro de gravedad. Es un SUV, pero no da esa impresión, quizás su contenida altura libre al suelo lo asemeja más a un monovolumen.
Sus prestaciones de infarto lo mantienen lejos de los vehículos de combustible en cuanto aceleración o recuperación, pero incluso entre los eléctricos es un modelo muy explosivo.
Su amenaza, viene de Asia
La calidad ha mejorado pero todavía tienen que trabajar en este terreno. Los vehículos asiáticos, llegan muy bien rematados y equipados. Tiene deberes pendientes Tesla en este apartado.
El Model Y mantiene los intermitentes en una palanca, algo que no nos había gustado en su hermano pequeño el Model 3, pero mantiene ese diseño minimalista que obliga al conductor a seleccionar las marchas en la pantalla.
Tiene argumentos para seguir siendo un top ventas
Es uno de los modelos más vendidos y no por casualidad. Tiene algunas carencias ya mencionadas, pero no empañan sus grandes cualidades. Lo convierten en un modelo con un precio competitivo, que arranca sobre los 35.000 € en la versión más económica si podemos acogernos a las ayudas. Unos costes de mantenimiento bajos y la garantía de uno de los primeras marcas en apostar por la electrificación.

Su buena autonomía permite desplazamientos de larga distancia. Sus prestaciones permiten disfrutar de un vehículo divertido pese a la ausencia de sonido tan valorada por los amantes del motor.
Sigue siendo un modelo de referencia, que no defrauda pero que no debe descuidarse.