Bruselas, conocida como la sede de las instituciones europeas, va mucho más allá de la política. La Grand Place, considerada una de las plazas más bellas del mundo, deslumbra con sus fachadas doradas. A pocos pasos, callejuelas llenas de chocolaterías artesanales, galerías cubiertas y cafés históricos invitan a perderse sin rumbo.
La ciudad también es cuna del cómic europeo, con murales dedicados a Tintín, los Pitufos y otros personajes icónicos. Y, por supuesto, no puede faltar una visita al irreverente Manneken Pis, pequeño en tamaño, pero gigante en simbolismo.

Además de los lugares típicos y conocidos, resulta recomendable perderse por las inmediaciones del Estadio de Fútbol, donde podremos encontrar una ciudad asiática, parques verdes y exposiciones como Europa en Miniatura.
Comer sin gluten es posible, siempre que preguntes, pero hay locales con opciones sin gluten: Les Filles: cocina casera con opciones claramente señalizadas sin gluten. Chyl: restaurante ecológico y moderno, con alternativas seguras para celíacos. Yummy Bowl: especializado en bowls saludables, aptos para dietas sin gluten.
Amberes, moda y vanguardia
Amberes es la ciudad más cosmopolita de Bélgica. Famosa por su puerto, uno de los más importantes de Europa. También es un referente mundial en el comercio de diamantes y en la moda.

Aquí vivió y trabajó Rubens, uno de los grandes maestros del barroco, cuyas obras pueden admirarse en iglesias y museos locales. La ciudad demuestra que tradición y modernidad no solo pueden coexistir, sino potenciarse.

Muy recomendable visitar la plaza del ayuntamiento, así como el Castillo que acoge el museo naval de la ciudad. Otro museo, el MAS, alberga diferentes exposiciones no apta para todos los gustos, pero tiene un mirador ineludible. También resulta visita obligada y puede que sea nuestro punto de llegada, la estación de tren, una de las más bellas del mundo.
En Amberes preguntando, podremos encontrar lugares aptos para celíacos, especialmente en: Simple Parfait, brunch y repostería con opciones sin gluten. WILD Project, cocina creativa y atención especial a intolerancias alimentarias.
Brujas y Gante, ciudades de cuento
Brujas, con sus canales tranquilos, calles empedradas y casas de ladrillo reflejadas en el agua, es una de las imágenes más conocidas del país. Caminar por Brujas es viajar en el tiempo, con rincones que parecen diseñados para la contemplación. No en vano es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Comer sin gluten en Brujas no es tan sencillo, pero en: Books & Brunch, perfecto para desayunos y comidas ligeras, con opciones gluten free. Sanseveria Bagelsalon, dispone de pan sin gluten bajo petición y controla bien la contaminación cruzada. Reliva, cocina belga contemporánea con platos adaptados.
Gante ofrece una versión más joven y vibrante del pasado medieval. Su imponente castillo, el Gravensteen, domina la ciudad, mientras que la animada vida universitaria la llena de vida y ocio. Quizás menos conocida que su hermana cercana, sus canales y calles resultan igualmente bellos.

Gante será más amable con las intolerancias, quizás por acoger cada año a estudiantes llegados de todo el mundo, los más recomendables son: Knol & Kool, restaurante vegetariano con muchas opciones naturalmente sin gluten y De Appelier, cocina local con alternativas para celíacos, muy bien valorado por viajeros.
El país del chocolate, la cerveza y el cómic, nos acogerá con los brazos abiertos. De apariencia seria y anodina, sus ciudades sorprenderán gratamente al viajero. Capítulo propio merecen su espectacular museo del automóvil, Autoworld, cuyo continente y contenido resultan sumamente atractivos y el festival de música Tomorrowland, cuyo formato se ha exportado a Brasil y Tailandia.